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viernes, 15 de abril de 2011

Nuestro Talón de Aquiles

ORIGEN: http://fibromialgico.blogspot.com/2011/04/nuestro-talon-de-aquiles.html


Cualquier persona que sufra de una condición crónica de cualquier tipo, maneja su vida teniendo en cuenta su condición. Generalmente, nuestras enfermedades son nuestro talón de Aquiles.

Como ocurre con cualquier problema de salud que se pueda tener, nos vemos afectados en mayor medida por el entorno y las circunstancias que vivimos. Somos seres sicosomáticos, y esto no significa que nuestras afecciones se produzcan por problemas sicológicos, sino todo lo contrario: nuestros cuerpos están conectados a nuestros cerebros y por tanto reaccionan fisiológicamente, y es mas frecuente que reaccione aquella parte del cuerpo que presenta una vulnerabilidad.

Es del conocimiento general, que suceden situaciones como estas: una persona que sufre de herpes, tiene brotes cuando esta bajo estrés, y lo mismo le pasa a las personas con problemas en la piel, su condición se exacerba. De hecho, una vez un dermatólogo me explicó que el acné de adulto que presentamos en el área de la barbilla y bajo la misma, se debía mayormente a estrés. Las personas abrumadas con problemas, se deprimen. Quienes están muy preocupados o angustiados, o incluso muy emocionados, se les sube la presión. Cuando alguien está nervioso, le da diarrea. Los que se molestan o sienten rabia, sufren ataques de acidez. De hecho existen estudios que demuestran que cuando persona está expuesta a estrés prolongado, su cuerpo produce tanto cortisol durante tanto tiempo, que su sistema inmunológico se debilita, haciendo al organismo mas vulnerable a infecciones. Y así podría seguir.

Es normal que nuestro cuerpo reaccione y en nuestro caso, el Talón de Aquiles es la fibromialgia, porque esta es la condición que nos hace vulnerables; si estamos expuestos a determinadas situaciones podemos tener crisis que pueden ir desde colon irritable, dolor del ATM, tensión muscular en áreas específicas hasta dolor generalizado, severo e incapacitante.

Cada uno conoce su propio cuerpo y sabe de antemano que situaciones pueden disparar crisis, ya sean situaciones emocionales, estresantes o problemáticas. Yo, por ejemplo, solía ponerme furiosa cuando algo me enojaba... apretaba los dientes, fruncía el seño y me sentía tan molesta, que podía sentir la sangre corriendo por mis venas. Aprendí a canalizar el enojo para que no degenerara en rabia, porque me di cuenta que cada vez que me enojaba, terminaba teniendo dolores tan severos que parecía que me habían molido a palos. La única perjudicada era yo.

Es terrible cuando alguien nos dice que nuestro problema es de origen sicológico, que tenemos pensamientos negativos y trata de darnos todo tipo de consejos, sin tener la menor idea de lo que hablan. Cuando es lógico que nuestros síntomas empeoren con el estrés y que el constante malestar, nos provoque depresión.

Es natural que las cosas que suceden en nuestro entorno, afecten nuestra fibromialgia, porque justamente se trata de nuestro Talón de Aquiles, así como la presión alta, la dermatitis y los problemas gástricos, afectan a quienes lo padecen, aunque traten de poner todo de su parte; solo que en estos casos nadie les dice que su problema de salud es de origen sicológico. Si lo consideran un verdadero problema de salud.

Una vez leí en alguna parte que alguien decía que las personas con enfermedades crónicas están enfermas y no se recuperan porque son personas generalmente negativas y no piensan cosas positivas sobre ellas mismos o la vida en general. ¡Que estupidez! Si somos negativos es porque estamos enfermos… no estamos enfermos porque somos negativos. Es lo mismo que ocurre con las teoría que algunas personas tienen sobre la depresión y la fibromialgia… que nos sentimos físicamente mal porque estamos deprimidos, cuando en realidad, nos deprimimos porque nos sentimos mal todo el tiempo; y cualquier persona que esté abrumada por dolor o malestar constantemente, no puede mantener una actitud positivas permanentemente. Incluso, las personas sanas, cuando se enferman, se ponen de mal humor y muchas veces quienes están a su alrededor lo entienden perfectamente.

Nadie puede eliminar los problemas de su vida: siempre debemos lidiar con gente que no nos gusta; bajo cierta circunstancias, todos experimentamos preocupación o angustia. Así es la vida, y aunque tratemos de sobrellevarla lo mejor posible, es muy difícil hacer de tripas corazón y pretender que nada nos afecta, porque esto es así hasta para la persona mas sana. Y esa no es una actitud negativa, es la verdad.

Nadie puede esperar vernos corriendo, bailando y cantando como en una película musical, cuando estamos como estamos, pero aunque la fibromialgia nos puede abatir, a pesar del dolor y el malestar, luchamos contra la negatividad todos los días. Lo único que puedo decir en mi caso, es que cada día trato de ser una mejor persona y estoy constantemente trabajando para mejorar mi vida y aportar algo a la de los demás.

Las enfermedades crónicas son sólo eso. Un mal crónico que no va a desaparecer; y los pensamientos negativos o positivos, hagamos lo que hagamos, no van hacer que desaparezca. Eso es todo, hay que aceptarlo, aprender a ignorar a quienes no saben de lo que hablan, y trabajar en ello todos los días. Es simplemente nuestro Talón de Aquiles.

lunes, 4 de abril de 2011

El rechazo social activa las mismas regiones cerebrales que el dolor físico

ORIGEN: http://fibromialgia-escueladepacientes.blogspot.com/2011/03/el-rechazo-social-activa-las-mismas.html


Aquí os dejamos este interesantísimo artículo, que nos puede hacer entender el porqué de algunas de nuestras sensaciones físicas de dolor en momentos clave de nuestra vida.
Esperamos que os guste, un abrazo

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El dolor físico y los sentimientos intensos de rechazo social producen el mismo 'daño' al activar las mismas regiones cerebrales, según sugiere un estudio de la Universidad de Michigan en Ann Arbor (Estados Unidos) que se publica en la edición digital de la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' PNAS). Estas regiones son la corteza somatosensorial secundaria y la ínsula posterior dorsal.



Según explica Ethan Kross, director del estudio, "estos resultados proporcionan un nuevo significado a la idea de que el rechazo social 'duele'. En la superficie, derramar una taza caliente de café sobre uno mismo y pensar sobre lo rechazado que te sientes cuando ves la imagen de una persona con la que has roto sin quererlo podrían evocar tipos muy diferentes de dolor. Pero esta investigación muestra que estas sensaciones podrían parecerse más de lo pensado".

Investigaciones previas han mostrado que las mismas regiones cerebrales subyacen a los sentimientos de malestar emocional que acompañan la experiencia del dolor físico y el rechazo social, el estudio actual es el primero que determina que existen regiones cerebrales en las que ambas experiencias se solapan y que se activan cuando las personas sufren sensaciones dolorosas en su cuerpo.

En su estudio, los investigadores reclutaron a 40 personas que habían pasado por una ruptura amorosa en los pasados seis meses y que indicaron al pensar en esta experiencia se sentían profundamente rechazados. Cada participante completó dos tareas en el estudio, un asociada a sus sentimientos de rechazo y la otra a sensaciones de dolor físico.

Durante la tarea de rechazo, los participantes visualizaban una foto de su expareja y pensaban sobre cómo se sintieron cuando rompieron o veían una foto de un amigo y pensaban sobre una reciente experiencia positiva que les había sucedido con esta persona. Durante la tarea de dolor físico, un dispositivo de estimulación térmica se unía a los participantes en el antebrazo izquierdo. En algunos ensayos, el dispositivo administraba una estimulación dolorosa pero tolerable similar a sujetar una taza de café muy caliente. En otros ensayos se administraba una estimulación de calor no doloroso.

Los participantes realizaron todas las tareas mientras pasaban por escáneres de imágenes de resonancia magnética funcional (IRMf). Los investigadores realizaron una serie de análisis de escáneres de IRMf, centrándose en todo el cerebro y en varias regiones de interés identificadas en anteriores estudios sobre dolor físico. Compararon los resultados del estudio con los de una base de datos de más de 500 estudios previos de IRMf de respuestas cerebrales sobre dolor físico, emociones, memoria de trabajo, activación de la atención, memoria a largo plazo y resolución de interferencias.



"Descubrimos que los sentimientos que inducían de forma poderosa rechazo social activan regiones del cerebro que están implicadas en la sensación de dolor físico, que rara vez están activadas en estudios de neuroimagen sobre la emoción. Estos descubrimientos son consistentes con la idea de que la experiencia del rechazo social, o la pérdida social de forma más general, podría representar una experiencia emocional distinta que se asocia de forma única con el dolor físico", señala Kross.

Los investigadores esperan que sus descubrimientos ofrezcan nueva información sobre cómo la experiencia de la pérdida social intensa podría conducir a varios síntomas y trastornos de dolor físico. Los autores apuntan que los descubrimientos afirman la sabiduría las culturas de todo el mundo que utilizan el mismo lenguaje, palabras similares para 'daño' y 'dolor', para describir la experiencia tanto del dolor físico como del rechazo social.
Más información del artículo en este enalce de europapress

lunes, 7 de febrero de 2011

Cuando el cuerpo dice basta

ORIGEN: http://lacomunidad.elpais.com/sindrome-de-fatiga-cronica-y/2011/2/6/cuando-cuerpo-dice-basta


En principio, lo único cierto en el Síndrome de Fatiga Crónica son sus efectos: un cansancio indescriptible, doloroso y que no se rinde ante ningún descanso.
Cualquier actividad, por mínima que sea, genera una sensación de agobio tan grande que impacta en el ánimo de quien la padece.

Así se genera un círculo vicioso donde el afectado -siempre es el paciente. "A nadie le gusta ser tildado de vago o que vive en eterno estado de fiaca", describió Joaquín Leivas, afectado por este mal que -luego de años de análisis- tuvo diagnóstico, nombre científico y tratamiento.

Joaquín padece "fibromiálgia", expresión acuñada en 1976 que deriva del latín "fibra", que se refiere al tejido conjuntivo, del griego "mio", músculo y "algia", dolor. años atrás se hablaba de Encefalomielitis Miálgica.

Hoy esta afección es mundialmente reconocida y una de las manifestaciones de la "fatiga crónica". Es abordada desde varias aristas: tantas como exige tratar efectos que incluyen alteraciones de la memoria, dolores de garganta, musculares y articulares, que se dan -sólos o en conjunto- por lapsos de 3 a 6 meses y hasta año y medio si el afectado tiene más de 38 años.

La Organización Mundial de la Salud la reconoce, Pero por su diagnóstico complejo, muchos médicos aún consideran que esta patología, lisa y llanamente, no existe. Sin embargo, el médico británico Richard Manningham fue el primero en describirla hacia 1750 como de febrícula o fiebre baja y fatiga, citando descripciones similares a hechas por Hipócrates (siglo V aC.).

Según distintas estimaciones, este mal afecta al 3% de la población. Otros hablan de hasta 6% . Serían de 200 a 400 millones de personas en el mundo.

En Argentina, se estima que son 800.000.

Blanca Mesistrano, fundadora de la Asociación Civil FibroAmérica, explicó que "pese a los síntomas, los pacientes presentamos una imagen saludable y no aparecen indicios de la enfermedad en análisis convencionales".

Andrea Márquez López Mato, profesora de Psiconeurinmunoendocrinología de la Univerrsidad de Barceló (España), explicó durante un congreso sobre el tema realizado en Buenos Aires en mayo de este año, admitió que "durante muchos años la fibromialgia fue considerada un diagnóstico de descar te".

Pero agregó que "hoy es posible detectarla mediante análisis que marcan fallas en glándulas, neurotransmisores y el sistema inmune, con neuroimágenes que todo médico clínico, reumatólogo o psiquiatra con conocimientos de psiquiatría biológica puede indicar".

http://www.larazon.com.ar/actualidad/cuerpo-dice-basta_0_210900069.html

jueves, 3 de febrero de 2011

Cursos y ponencias sobre SFC/EM y Fibromialgia y algunas consideraciones ¿Quién quiere vivir en un pais de ciegos?

ORIGEN: http://www.asssem.org/2011/01/cursos-y-ponencias-sobre-sfcem-y.html

(Com es allò... Qui no sap fer una cosa... Ensenya? O una cosa així. Com seguim tinguen "informadors/professors" tant "competents"... Cóm conseguirem que ens facin cas i utopicament parlant, curar-nos?????)


Cursos y ponencias sobre SFC/EM y Fibromialgia y algunas consideraciones
¿Quién quiere vivir en un pais de ciegos?


Artículo de Opinión.
Por José Luis


Sobre las charlas impartidas en los próximos meses sobre SFC/EM y sobre aquello de que "en el país de los ciegos, el tuerto es el rey." Ahora veréis por dónde voy.

Las primeras jornadas, a modo de curso se celebrarán el 13-12 Mayo en el Instituto Universitario de Reumatología de Barcelona, con el título:

"IV curso internacional, últimos avances: tratamiento de fibromialgia y la fatiga crónica"
organizado por el Dr. Martínez-Pintor.

http://www.martinezpintor.es/wp-content/uploads/Curso-Mayo-2011.pdf

Una lectora de este blog de nombre "A", nos hacía llegar esta información junto a este comentario:
"El enfoque es el de la vieja escuela, tenemos una enfermedad psicosocial y los expertos que imparten el curso son, en gran medida, psicólogos y fisioterapeutas."

Asimismo, nos envía el panfleto del curso en el que reza:

"en el 88-90% de los pacientes con fibro/SFC existe una alteración emocional, un sufrimiento previo, que precede al desarrollo de la enfermedad"
"(para mejorar)..es ineludible la colaboración del paciente, el esfuerzo del paciente (....) el paciente tiene que hacer un esfuerzo, poner de su parte, para que con la ayuda del terapeuta pueda mejorar su cuadro clínico"

En el mismo comentario "A" concluye con lo siguiente:


"cuando leo esto me entran ganas de llorar: al final resulta que sigo enferma por falta de voluntad. Pero si hago suficientes sesiones de musicoterapia, medicina psicosomática, fisioterapia, técnicas cognitivo conductuales, hipnosis y logro moderar mi conducta tipoF (?) entonces me curaré...

Suerte que el título del curso dice que cubrirán los "últimos avances en tratamientos"...siguen repitiendo el mismo rollo de los último 20 años y, por supuesto, no hay mención alguna del trabajo de Whittemore-Petterson, de Klimas, de De Meirleir y demás"

Gracias por la info! "A".

Otro lector "O", también nos envía información casi a la vez y sobre el mismo curso en el que comenta:

"El curso hace referencia a "últimos avances", por lo cual me esperaba encontrar temas como XMRV. En cambio el enfoque es lo de tratar la CFS como si fuera una forma depresiva."

Bien, tal y como muy han comentado estos dos "blogeros", vemos como el SFC/EM y la FM siguen siendo consideradas como enfermedades psiquiátricas, que dependen de la voluntad del individuo y ante las cuales cabe esperar remisión siempre que se sigan terapias como la TCC, la hipnosis o la propia fuerza de voluntad.

Nuestro amigo "O" también abogaba por denunciar ante la justicia este tipo de cursos, descalificándolos a éste y a su principal ponente, el Dr Martínez Pintor.

Entendemos vuestra rabia e indignación, que también es la nuestra. Pero, por favor, que "el árbol no nos impida ver el bosque". Que el SFC/EM y la FM sigan siendo tratadas por psicólgos, psiquiatras es una vergüenza (hombre como soporte, como en el caso de una catastrofe a los familiares, aún) que la FM sea tratada sólo por reumatólogos claramente insuficiente, a tenor del status actual de la enfermedad, sin reconocimiento, sin tratamiento.

A día de hoy, los que tenéis hijos de una cierta edad (12 a 16 años), serían capaces de explicarles a todos estos Doctores, que el SFC o la FM, son enfermedades reales, que no hay nada en las cabezotas de sus empecinados papis. Debatir esto, a estas alturas, es cosas de niños, y en esto no creemos que valga la pena ni perder un minuto de nuestro valioso tiempo en el "derecho al pataleo."

En cuanto a denunciarlos...no digo que no lo hiciéramos, pero, sólo si lo insinuásemos, cúantos de los enfermos nos darían su apoyo (con nombres y apellidos, con dinero, con querellas que se pueden ganar o perder -y pagar las costas-). Son grandes palabras, mejor lo pensamos, vale?

En cuanto a las Segundas Jornadas con el nombre de "Impacto del Síndrome de Fatiga Crónica en el 2011"que se celebrarán en el Colegio de Médicos de Madrid el próximo 13-14 de Mayo, lo primero agradecer a la Dra Pilar Reig, colega y paciente a la vez, como muchos de nosotros, el esfuerzo en organizar un evento de tales características. Sabemos de buena tinta lo laborioso que resulta juntar bajo un mismo aforo, a médicos e investigadores.







IMPACTO DEL SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA EN 2011

FECHA: 18 DE MARZO

HORARIO: JORNADA COMPLETA
MATRÍCULA: GRATUITA
PLAZO DE INSCRIPCIÓN: ABIERTO



Solicitada la Acreditación por la Comisión de Formación Continuada de las


Profesiones Sanitarias de la Comunidad de Madrid (S.N.S.)

PLAZAS LIMITADAS HASTA COMPLETAR AFORO.
INSCRIPCIONES POR RIGUROSO ORDEN DE SOLICITUD.

Ver el Programa del Curso



Fundación del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid
91 538 53 05 / 91 538 51 18 cursos@icomem.es

INFORMACIÓN E INSCRIPCIONES:

En principio, ésta debería de ser "la otra cara de la moneda"
4 mesas redondas en las que se aborda: Diagnóstico, Visión de las Administraciones, Tratamiento del SFC e Investigación.

Sobre el Diagnóstico se vuelve a hacer la revisión de los criterios diagnósticos (no entendemos en qué han variado) por parte del Dr Fernández Solà y a través de "la medicina del deporte" y de la psicología se pretende diagnosticar con mayor exactitud a los pacientes y su grados de afectación.

El Dr Alegre hablará sobre el "Impacto de los marcadores biológicos en el SFC", que creemos tremendamente interesante pero nos preguntamos:

-¿A qué marcadores se refiere?

A la RNasa, Elastasa, apoptosis celular?
A la presencia del XMRV o "similares"?
A la reactivaciones virales oportunistas (EBV, CMV, HHV6...)?
A la marcada disfunción inmune a diferentes niveles (aumento de CD5 en lifos T8 o baja citotoxicidad en NK con disminución en CD 57 ó CD56 dim -en esto IrsiCaixa y WPI coinciden-, ó gran % de CD 19 o, por el contrario, la presencia de las gamma-delta T cells que son un tipo de lifocitos encontrados recientemente por el WPI en 20 pacientes con XMRV+ todos con linfoma...?

Sea cualquiera de ellos, nos preguntamos si durante este 2011 alguno, varios o todos, van a formar parte de la batería de pruebas que van a complementar nuestros diagnósticos y van a convencer a médicos y tribunales médicos, que, nuestra enfermedad multiorgánica, apunta claramente hacia disfunciones inmunes y que por tanto nos faltan inmunólogos que investiguen a fondo sobre ello, así como infectólogos que busquen nuevos tratamientos sobre los patógenos que nos invaden, bioquímicos que busquen el restablecer la homeostasis (equilibrio interno) perdida y oncólogos que pronostiquen nuestra actual o futura incidencia vs el cáncer. Tener psicólogos que nos apoyen serían todo un lujo, pero como tal, prescindibles. En cuanto a la medicina del deporte, mejor lo dejamos...

Sobre la segunda mesa "Visión desde la Administración del SFC" la primera ponencia versa sobre el papel de la atención primaria en el SFC. Desde aquí, y si alguno de vosotros, que esperamos que si, acude al congreso, nos halagaría hicieseis entrega de nuestro documento Algunas claves para el diagnóstico y el tratamiento del SFC/EM, obviamente como todo, mejorable, porque pensamos podría recolocar en su justa medida el SFC/EM en los Centros de Atención Primaria y ya que la faena está medio hecha, aprovechémosla (por cierto, hoy lo he visto colgado en una web de psiquiatria...).

A continuación el Dr Alegre hablará sobre la Unidad Multidisciplinaria en el SFC, que esperemos no sea la ya de sobras conocida y poco útil tandem de "Internista o reumatólogo+psicologo+fisio+especialista en medicina deportiva..." y además "de pago".

Nos ha llamado la atención gratamente que se aborde el tema del SFC en infantes (desgraciadamente en aumento) desde la vertiente inmuno-infecciosa. Aunque, dónde están los infecto-inmunólgos?.

Sobre la tercera mesa "El tratamiento" nuevamente más psicólogos, medicina del deporte y por último el Dr Alegre que hablará de tratamientos. ¿Cúales? ¿Antiretrovirales, inmunomoduladores, glutation, vitamina B12, antioxidantes, antibióticos, antivirales (valtrex, valcyte), homeopatía, fitoterapia?

¿Cómo es posible hablar en serio de tratamientos cúando en el diagnóstico y también en el tratamiento también intervienen psicólogos, psiquiatras y especialistas en medicina deportiva?

¿Cúando el Dr Alegre y el Dr Fernández Solà como responsables de sendas unidades de SFC en Hospitales de referencia van a pedir a las Administraciones de Salud que los enfermos puedan acogerse al "uso compasivo" en estudios pilotos con medicamentos y más cúando el Dr Alegre apunta en una ponecia hacia "la evidencia científica en el tratamiento del SFC"?.

En cuanto a la última mesa que gira en torno a la "investigación" volvemos a la carga hablando de la "psicopatología del SFC" aunque la cosa "mejora" con la charla de la Dra Cabrera del IrsiCaixa sobre el XMRV -estudio actualmente en "fase de latencia" por falta de fondos ministeriales...¿?-, abordándose dos temas interesantes como son el Equilibrio oxidante-antioxidante y el riesgo vascular y metabólico y el estudio de la flora intestinal y su aportación a la patogenia del SFC...

Y a la vista de todas estas ponencias, nos preguntamos:

¿que trascenderá de todo ello, esta vez?

¿seran, algunas, ponencias para la ocasión, para que se vea que se abordan temas, por otro lado archiconocidos para algunos de nosotros, como la disbiosis intestinal o la oxido-reducción?

¿cómo es posible que hace unos meses en las Jornadas de Vall d'Hebron -en las que asistió el Dr Montoya- se abordaran unos temas de los que ahora ni se habla?

Nos da mucho la sensación que de lo que se trata es de hablar y hablar, de tocar los temas por encima y de generar muchas expectativas para los pacientes, que se vea que se está al día y que se está a la última, pero:

¿cómo todo esto va a revertir en el paciente?

-¿Creeis que enfermedades que afectan a más de 3 millones personas en toda España se pueden tratar de esta manera?

- ¿Dónde están los equipos de investigación, dónde están sus presupuestos, sus unidades, sus publicaciones versus los 3 millones de enfermos?

Aunque creedme, si los enfermos no denunciamos, todos juntos, a las Administraciones que toleran ponencias en las que en nombre de la ciencia se tratan enfermedades graves y a veces mortales como el SFC/EM como desajustes somatomorfos o doctores que enarbolan la bandera de la investigación para en la práctica, mantener su estatus actual francamente ventajoso, las cosas no van a cambiar en absoluto.

Aunque claro, delante de ponencias como las del Dr Martínez-Pintor, el tuerto es el rey, pero:

¿Quién quiere vivir en un pais de ciegos?











Publicado por asssem en 16:21
Etiquetas: ciegos, país, quien, quiere, vivir

Carta al Dr F. Martinez Pinto (CARTA ENVIADA I RESPOSTA)

ORIGEN: http://www.asssem.org/2011/01/carta-al-dr-f-martinez-pinto.html

Se le ha mandado al Dr. F Martinez Pinto la siguiente carta, dando nuestra opinión sobre las terapias psicológicas e intentando que nos aclare si el curso que ha organizado es con el objetivo de que sea como un complemento terapéutico o como base de tratamiento ante la SFC, Adjuntandole el documento "No entender que las enfermedades de sensibilización central son bioquímicas es un error del sistema sanitario"


A la atención del Dr. F. Martínez Pinto

Quisiera hacerle llegar a usted, con todos mis respetos personales y profesionales las siguientes cuestiones:

El hecho de dirigirme a usted es para hacerle llegar el presente documento de investigación en el que se justifican los múltiples biomarcadores para entender esta enfermedad SFC como enfermedad multiorgánica (bioquímico-infecciosa), los últimos aspectos detectados incluso los centran en disfunciones inmunológicas, debido a que estas en enfermedades, que inicialmente se originan por procesos infecciosos (primarios y/o oportunistas) y y/o medioambientales por productos químicos, generan una concatenación y retroalimentación de desequilibrios orgánicos que van desde la desregulación mitocondrial al ciclo del ON/ONOO y su vinculación en el trauma muscular como origen del dolor.

Lo que no acabo de comprender es si el curso que usted imparte es complementario a la terapia del dolor, como complemento terapéutico, o es como base de tratamiento.

Profesionalmente y con todos los respetos, los que ya hemos tenido experiencia de las técnicas conductuales como herramienta terapéutica, realmente debemos confesar lo inefectiva que es al intentar convencer a los afectados de una realidad parcial y tendenciosa, vista por unos profesionales que aparentan manipular mas la visión de la realidad que de ayudar al paciente a asimilarla.

Mantengo esta afirmación en base a que es muy comprensible que una persona se desmotive y desanime, manifestando posteriormente patologías psicológicas, al decirles reiteradamente que los síntomas que manifiestan no son reales, que cuando van a un médico con determinadas manifestaciones les respondan que son psicosomáticas porque las analíticas son "normales", se enfrentan a conflictividades familiares, sociales y laborales por causa de la percepción de la enfermedad por parte de los profesionales y de la administración, en vez de plantearse que posiblemente las bases de planteamiento y de la razón de las enfermedades sean erróneas o no sepan valorar las manifestaciones  en su conjunto.

No quisiera poner carga negativa al médico de base, pues, éste a su vez, también es víctima  del sistema de formación de la sanidad al hacer éste, el sistema me refiero, caso sistemáticamente y sin el más mínimo recelo a estructuras referenciales como es el CDC de Atlanta como si de un ente divino hablásemos, como ocurrió con al Dr. Wiliam C Reeves, el cual se empeñó durante veinticinco años, mediante su cargo en el CDC de Atlanta, a demostrar esta enfermedad, SFC, como enfermedad Psicológica, llegando a la actitud patológica de eliminar todo estudio que demostrara lo contrario, como hizo, entre otros, los realizados por el Dr. Elain Defreitas, como si estuviéramos en la época de la inquisición, prácticamente los subió al cadalso. Actualmente ha sido reemplazado en fecha 14.02.2010 por la Dra. Elizabeth Unger, viróloga especializada en la relación de virus-cáncer. Aún se mantienen las secuelas en torno al tema del retrovirus XMRV, tema controvertido que trato con más detenimiento en el presente informe.

Como profesional y como enfermo, espero en la actualidad que se planteen nuevas expectativas y horizontes en cuanto al tratamiento, en que el aporte de la psicología esté más relacionado a ayudar a los afectados a soportar los inconvenientes de la enfermedad, como ocurre con otras patologías a pretender ser el eje de tratamiento, pues hoy día ya es innegable la relación de estas con afectaciones infecciosas inmunosupresoras.

Reciba un cordial saludo

Atentamente

Robert Cabré Guixé
Vicepresidente ASSSEM
Correspondencia vicepresidencia@asssem.org

---------------------- RESPOSTA. --------------

ORIGEN: http://feedproxy.google.com/~r/AsssemAsociacinDeSanitariosAlServicioDeLaEncefalomielitisMilgica/~3/z4FZzT7nC3g/el-dr-f-martinez-pintor-ha-respondido.html

El Dr. F. Martínez-Pintor ha respondido a la carta que le enviamos
by asssem on Feb 1, 2011 4:54 PM

El Dr. F. Martínez-Pintor ha respondido de una forma muy cordial, aclarando precisamente que al margen de que consideraba los comentarios con el máximo interés,  consideraba que referente al tratamiento del dolor, no todas las técnicas deben ser conductuales, es mas al contrario, al existir otros campos como el Psicoanálisis, como es su campo. No obstante manifiesta discrepancias  en cuanto a los factores etipatogénicos del SFC...
Robert Cabré Guixé
Vicepresidente ASSSEM

lunes, 31 de enero de 2011

El poder de la actitud

ORIGEN: http://lacomunidad.elpais.com/sindrome-de-fatiga-cronica-y/2011/1/18/el-poder-la-actitud

(Això sí que sí! Per actitud que no quedi)



El diagnostico de una enfermedad crónica nos llega de forma imprevista y nos sorprende sobre todo por los cambios bruscos que el padecerla supone.La reacción primera es de sorpresa y de incertidumbre e incluso de duda ante dicho diagnóstico, el cual se ha llegado tras una larga trayectoria, generando ansiedad, estrés y, como no, depresión.

Después de ese largo y tortuoso camino para obtener un diagnostico, nos embarga una aparente calma y quietud tras haber conseguido un SABER QUÉ ES LO QUE TENGO; pero sobreviene, de repente la cruda y pura realidad que conlleva el saber que es la enfermedad y que es lo que, a partir de ese momento va a ser la vida.
Una enfermedad de tipo FM o SFC e incluso cualquier tipo de enfermedad crónica, nos lleva a replantearnos y a adecuarla, compartiéndola irremediablemente con la enfermedad. Para poder afrontar este nuevo reto, no la debemos negar sino aceptarla como compañera de viaje.
No saber como estaré mañana, es la incógnita primordial del paciente abrumándole y creándole fuerte ansiedad frente a lo desconocido.
La Terapia Psicológica es de suma importancia para ayudar al paciente a tomar una actitud positiva ante la nueva vida, confiar en sus capacidades y sobre todo a elaborar un “listado nuevo” de sus intereses, motivaciones, energías, ilusiones, así como de sus déficit para poder conocerlos y poder afrontarlos de la forma menos traumática posible.(…)Desde estas líneas os invito a buscar el Yo interior (Nuestra fortaleza), para adaptarlo a las exigencias que la enfermedad impone. La ACTITUD que la persona tome con respecto a su nuevo estado físico le ayudara.
La frustración y la ira, la culpa y la impotencia, la vergüenza incluso, son sentimientos que aparecen ante la enfermedad, obligando a reorganizar la vida personal, social, laboral y familiar.¡No te critiques, no te exijas, no te compares con quien eras antes! ¡Siéntete a ti mismo/a, confía en quienes te ofrezcan confianza.Busca en tu interior lo bueno que hay en ti y regálate la actitud positiva la cual serás capaz de encontrar y que te llevara a saber vivir.Cada mañana mírate y piensa en ti, cuídate, arréglate, sal a la calle pero siempre en la media que tu puedas, sigue siendo cuidadosa/o con tu aspecto personal no te abandones no te dejes de cuidar si tu no lo haces nadie lo hará por ti. No esperes mucho de los demás lo que recibas bien recibido lo que no, no lo esperes así evitaras la frustración y ¡Vívete a ti mismo/a con la ilusión de que puedes afrontar la enfermedad, que puedes encontrar momentos buenos y que por ella sabrás valorar la vida de forma mas humana y positiva!

“Si algo bueno tienen estas enfermedades, es que te das cuenta de quien tienes a tu lado.”( palabras el Dr. Ferran).
Mira las cosas desde el punto de vista positivo aunque en muchas ocasiones sea duro. Ahora TU ERES LO MAS IMPORTANTE!

Enriqueta López Jurado
Psicóloga Clínica 670 – Tarragona

El dolor del alma

ORIGEN: http://lacomunidad.elpais.com/sindrome-de-fatiga-cronica-y/2011/1/18/el-dolor-del-alma

(La meva ànima desitja no tenir tot el pes de la vida... En un mon utòpic com cita aquest doctor, jo soc tant positiva que ya estaria curada! Com sempre, es qüestió d'opinions però... Jo segueixo PATINT DOLOR I RIGIDESA)



Podemos entender que los diferentes tipos de dolores tienen varias etiologías y que un dolor crónico podría, incluso, estar provocando síntomas más complejos. Para la atenuación o erradicación de éstos, en nuestro Instituto y en relación a los casos que hemos tratado, no buscamos el dolor corporal que ya sabemos dónde se encuentra instaurado. Nosotros tratamos esta enfermedad como otras muchas, desde el punto de vista de la somatización, buscando un dolor más profundo que se estaría arrastrando quizás desde la infancia, a causa de un estado de sufrimiento permanente, donde uno mismo “se va tirando encima” aquel persistente e intenso dolor.

El cuerpo es quien al final, puede acabar registrando y manifestando los mayores dolores que una enfermedad pueda causar, en este caso, la denominada fibromialgia. Esta enfermedad afecta también aquellas personas que se responsabilizan excesivamente, tanto a nivel personal y familiar como laboral, “echándose encima el peso de la vida”, no sabiendo vivir de otra manera. Este exceso de peso se vuelve permanente y se convierte en dolor y cansancio crónicos.

Nuestros tratamientos se centran en una terapia de desbloqueo psíquico de todo aquello que represente y signifique dolor para la persona, intentando que ésta resurja y se encamine hacia una vida tranquila y de bienestar. Para hacerlo, combinaremos la terapéutica tradicional con la terapia psicobioenergética, siempre ajustándonos a las características del paciente, proporcionándole un mejor tratamiento personalizado, a su justa medida.

Querríamos que todos aquellos que padecieran cansancio y dolor crónico abrigaran con nosotros la esperanza de qué a través de un tratamiento nuevo puedan paliar aquella molesta sintomatología que tanto desespera a la persona y le impide disfrutar de una vida feliz.

Desde la filosofía de nuestra institución, creemos y defendemos que si tenemos la capacidad de cambiar el dolor por amor y el padecimiento por alegría, ¿por qué no intentarlo? Si podemos intentar otra oportunidad, considerando la posibilidad de ser felices por encima de la creencia de qué “la vida me ha castigado”… Si llegamos a pensar que en realidad “la vida me está avisando” a través de aquel dolor, si nos convencemos de qué tenemos que cambiar y corregir aspectos de aquella vida nuestra, quizás entonces, dejaremos de padecer tanto.

Todavía podríamos reflexionar más y llegar a la conclusión de que otras enfermedades podrían haber sido vía y canal de somatización del “gran peso soportado por nuestro cuerpo” y quizás no tuvieran curación posible.

Desde mi humilde experiencia, creo que el alma expresa su dolor a través del cuerpo. Si curamos el alma, curamos el cuerpo.

Lorenzo Amaro Medina
Director del Instituto Superior de Ciencias Terapéuticas y Educativas (ISCTE)

FM y el patrón de comportamiento y tratamiento psicológico

ORIGEN: http://lacomunidad.elpais.com/sindrome-de-fatiga-cronica-y/2011/1/18/fm-y-patron-comportamiento-y-tratamiento-psicologico


La fibromialgia es el término con que se denomina una situación crónica y compleja que causa dolores generalizados y que afecta las esferas biológica, psicológica y social del enfermo. Este síndrome incluye, además del dolor musculoesquelético generalizado, mayor o menor grado de rigidez y fatiga, trastornos del sueño y presencia de puntos dolorosos específicos a la presión.

El desconocimiento de los factores que causan la enfermedad y la ausencia de anormalidades fisiopatológicas reproducibles ha comportado que varios autores apunten que los factores psicológicos pueden tener un papel importante tanto en el inicio como en el mantenimiento del cuadro patológico.

Pero el hallazgo de estos factores no debe ir dirigida a la búsqueda de probables causas psicológicas de la enfermedad, si no orientada a identificar los posibles mecanismos psicológicos que puedan estar asociados (y de qué manera) a la sintomatología del síndrome fibromiálgico. Es decir, tenemos que centrar la atención en aquellos aspectos del comportamiento que inciden de manera clara en el dolor y sus consecuencias. Aspectos como la elevada implicación laboral, el nivel de actividad y objetivos ejecutivos excesivos, el patrón de urgencia, las dificultades para el tiempo libre y por pedir ayuda o bien las dificultades por manejar emociones como la ira, que configuran un patrón de comportamiento implicado en la experiencia del dolor. Y en aquellas consecuencias conductuales de la enfermedad como las incapacidades que provoca en las actividades de la vida cotidiana como la incapacidad funcional, la capacidad percibida (física y emocional), las relaciones familiares, sociales o profesionales, y la mayor frecuencia de alteraciones emocionales en forma de sintomatología depresiva y trastornos de ansiedad.

La evaluación de estos aspectos del comportamiento nos permite poder diseñar el tipo de tratamiento psicológico más eficaz posible en la actualidad y poderlo integrar en el contexto más amplio del tratamiento multidisciplinario, que implica la colaboración de diferentes profesionales (médico, psicólogo, fisioterapeuta y terapeuta ocupacional) que abarcan los diferentes aspectos de la enfermedad.

Por lo tanto, los elementos psicológicos que han demostrado ser útiles en el tratamiento son aquellos que además de ir dirigidos a paliar los síntomas de ansiedad y la patología depresiva, enfocan sus objetivos terapéuticos a desarrollar, entrenar y adquirir estrategias de afrontamiento para disminuir la intensidad y las conductas de dolor, reducir o cambiar los pensamientos negativos y la percepción de indefensión y, en definitiva, aumentar la percepción de control de la situación.

Para lograr estos cambios de comportamiento la terapia psicológica tiene que tener los tres tipos de componentes que podemos ver a la mesa.

A) Programas de modificación del comportamiento:

• Dirigidos a aumentar el nivel funcional de las tareas cotidianas

• Reducción de las conductas de dolor

• Control de estímulos ambientales y supresión de los reforzadores del dolor

B) Autocontrol de las variables fisiológicas:

• Entrenamiento en relajación muscular

• Modificación de la tensión muscular excesiva

• Reducción de la activación emocional general

C) Terapia cognitivoconductual:

• Estrategias cognitivas basadas en la distracción

• Transformación imaginativa del dolor y del contexto

• Concepto de autoeficacia. Estrategias de afrontamiento

• Creencias de control

Josep M. Peri Nogués
Dr. en Psicología. Especialista en Psicología Clínica
Unidad de Fibromialgia. Hospital Clínico. Barcelona
Docente del Master en Psicología Clínica y de la Salud de ISEP Formación (Instituto Superior de Estudios Psicológicos, ISEP)

viernes, 28 de enero de 2011

El duelo y la Fibromialgia

ORIGEN: http://afaramos.blogspot.com/2011/01/el-duelo-y-la-fibromialgia.html


Cuando en mi consulta recibo una persona afectada de fibromialgia empezamos por tratar el dolor que la misma enfermedad causa sobre el paciente.

Un duelo es consecuencia de una pérdida. Ya sea de la salud, actividades, trabajo, relaciones personales o expectativas. Una pérdida conlleva un sentimiento de tristeza y es vital elaborarla para evitar que derive en depresión. Es este un punto clave en el tratamiento.

Se trata de guiar a la persona, siguiendo un proceso determinado, para que afronte y elabore este duelo. El paciente debe aceptar la pérdida y no anclarse en un lamento, sino tener una visión realista y optimista. Al final de este proceso logrará adaptarse a un estilo de vida con mayor bienestar.

Otro afecto que se debe trabajar es el sentimiento de rabia a causa de las secuelas que provoca la fibromialgia. Es vital que pueda explayarse. Pero a menudo, según la personalidad del paciente, no es fácil que este sentimiento aflore. En estos casos el terapeuta debe monitorizar para que sea experimentado sanamente, y tener en cuenta que para evitar afrontar algo que le resulta doloroso la persona puede adoptar ciertas actitudes a modo de “tapadera”.

Ejemplos de estas pueden ser: una huida hacia adelante (intentar cargar con más responsabilidad o actividad), una negación de la enfermedad (hacerse el fuerte), desplazar la frustración hacia otros campos o personas, aislarse en el sentirse incomprendido, anclarse inconscientemente en una depresión. Existe el miedo, no consciente, que si se asume la enfermedad y actúa en consecuencia aumenten las pérdidas.

En resumen, si no se afrontan estos sentimientos (entre otros) la consecuencia será acumular más ansiedad, más tensión y por ello más dolor y no adaptarse a los tratamientos y hábitos necesarios para mejorar.

Una vez la persona ya esté tan íntimamente cercana a sus sentimientos, se debe abordar la pregunta crucial: ¿Cómo está actuando el paciente que, consciente o no, colabora negativamente a no tener más calidad de vida? Se trata de indagar qué tipo de pensamientos, qué actitudes, qué conductas no adecuadas realiza, para así conseguir cambiarlas. También hemos de definir su personalidad, analizando las relaciones del paciente con las personas de su entorno y verificar si existen conflictos anteriores que sean causa de ansiedad. A partir de aquí se genera un cambio en el interior de la persona que le permite adaptarse a su vida actual. El terapeuta debe acompañarlo en este cambio.

Me gusta ver a las personas cuando después de este trabajo profundo y emotivo, respiran profundamente, como si se sacaran un peso y expresan algo como: “Bueno, es lo que hay, voy a aprender a afrontar las situaciones conflictivas para a estar mejor y disfrutar de lo que tengo “. Esta actitud me sigue mostrando cada día el poder de experimentar emociones.

Finalmente quiero agradecer a los pacientes todo lo que aprendo con sus casos particulares.

Pilar Benet Ollé
Psicóloga (Tarragona)
benetpilar@yahoo.es

Fuente: http://biorritmes.com/2010/12/el-duelo-y-la-fibromialgia/

lunes, 25 de octubre de 2010

Enojo y tristeza: dos emociones que multiplican el dolor

ORIGEN: http://chary54.blogspot.com/2010/10/enojo-y-tristeza-dos-emociones-que.html

Las emociones negativas afectan mucho más que el estado de ánimo. El enojo y la tristeza amplifican el dolor físico tanto en las mujeres con fibromialgia como sin ella.



A dichas conclusiones llegó un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Utrecht (Holanda), que publicaron sus resultados en la revista Arthritis Care and Research.

La fibromialgia es una enfermedad crónica que genera dolor en todo el cuerpo y en puntos de mayor sensibilidad como las articulaciones, los músculos y otros tejidos blandos. Además, esta patología tiene otros síntomas como la fatiga, la depresión, la ansiedad y el dolor de cabeza. Aún no se sabe a ciencia cierta qué causa este serio problema, que afecta en mayor medida a las mujeres entre 20 y 50 años de edad.

TRISTEZA Y DOLOR

Los investigadores trabajaron con 121 mujeres. Alrededor de la mitad de ellas tenía una fibromialgia y el resto se encontraba sano. Al comenzar el experimento, los investigadores les pidieron que recordaran una circunstancia neutral para ellas. A continuación, cada voluntaria pensó en un evento que la enojó y luego en uno que hizo que se pusiera triste. En cada uno de estos momentos los autores analizaron como las mujeres respondieron al estímulo doloroso.

El dolor fue inducido a través de un flujo de electricidad que iba paulatinamente subiendo. Las voluntarias debían informar en qué momento comenzaban a sentir la corriente (umbral de sensibilidad), cuándo ésta se convertía en dolorosa (umbral de dolor) y cuándo se tornaba insoportable (tolerancia al dolor).

El doctor Henriet van Middendorp, el autor principal, explicó que esperaban que el enojo y la tristeza incrementaran el dolor con mayor intensidad en las mujeres con fibromialgia. Sin embargo, los resultados los sorprendieron.

Los investigadores analizaron el nivel de dolor físico a través de los umbrales que las voluntarias marcaban en el trascurso del estudio y de lo que comentaban al terminar el experimento. Tanto las mujeres sanas como las que sufrían de fibromialgia manifestaron un mayor dolor cuando su estado de ánimo estaba teñido por los recuerdos que les generaron enojo o tristeza.

"La sensibilización emocional al dolor puede ser especialmente perjudicial en las personas que ya tienen altos niveles de dolor. Se debería investigar nuevas técnicas para mejorar el control de las emociones, la conciencia de los sentimientos, y cómo se los experimenta y procesa", dijo Van Middendorp.

(con información de www.neomundo.com.ar)

FUENTE: http://www.prensalibre.com/vida/salud/salud-enojo-tristeza-multiplican-dolor_0_358164380.html

LOS AMIGOS CURAN

ORIGEN: NOTA AL FACEBOOK DE LA DRA. MARIA CRISTINA LUNIC

Interesante descubrimiento:Un estudio publicado por la Universidad de Los Ángeles, indica que LA AMISTAD es verdaderamente especial. Se descubrió que LOS AMIGOS contribuyen al fortalecimiento de la identidad y protección de nuestra salud y futuro. Constituyen un REMANSO en medio del mundo real, lleno de tempestades y obstáculos.

Los amigos nos ayudan a llenar los vacíos emocionales y nos ayudan a recordar quienes somos realmente se identificó que existen sustancias químicas producidas por el cerebro que ayudan a crear y mantener lazos de amistad. Los investigadores se sorprendieron con los resultados del estudio. Cuando es liberada la hormona OXITOCINA como parte de la reacción frente al estrés, los amigos sienten la necesidad de agruparse.bY cuando los AMIGOS se juntan, se produce una cantidad aún mayor de oxitocina, de dopamina (estimula el amor y la ternura) y de fenilananina (genera entusiasmo y alegría), que reducen el estrés más agudo y más bien provocan sensaciones agradables y divertidas. Paralelamente, otro estudio demostró que los LAZOS EMOCIONALES (auténticos, sinceros y leales) contribuyen a reducir riesgos relacionados con la presión arterial y el colesterol. 

Se cree fehacientemente que LA AMISTAD PROLONGA LA VIDA. (Las personas que no tienen óptimas relaciones de amistad, generalmente no gozan de buena salud). Por eso, tener amigos nos ayuda no solo a vivir más, sino también a vivir mejor.El estudio sobre la salud indica que cuantos más amigos tengamos, mayores son las probabilidades de llegar a viejos sin problemas físicos y con salud plena. También se observó que la amistad ayuda a superar los momentos críticos (como la muerte del cónyuge ó de un pariente cercano) y se percibió que quien puede confiar en un ser muy amado, o en sus amigos, reacciona y se recupera en un lapso menor que aquéllos que no tienen nadie en quien confiar. El estudio concluyó que la amistad constituye una excelente fuente de alegría, fuerza, salud y bienestar.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Estrés y fibromialgia: una relación de cuidado

ORIGEN: http://afaramos.blogspot.com/2010/10/estres-y-fibromialgia-una-relacion-de.html


martes 19 de octubre de 2010

La modificación de creencias personales es fundamental para conseguir un correcto equilibrio entre estrés y recuperación en pacientes con fibromialgia. AsÍ se desprende de un estudio realizado por el Departamento de Psicología de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC).
¿De qué manera el estrés puede estar afectando a personas que sufren fibromialgia generando daños a la salud, molestias, e incluso dolor? Desde este estudio, se desprende que el ciclo de recuperación del estrés podría estar muy relacionado con diversos procesos cognitivos que modulan el comportamiento de pacientes con fibromialgia a la hora de enfrentarse a sus dolores.

Entre las conclusiones más importantes de este trabajo se apunta a que estas personas tienen una menor tendencia a recuperarse de los estresores pudiendo causar daños irreversibles a su salud a medio y largo plazo. Para modificar esta tendencia, se proponen técnicas cognitivo-conductuales como herramientas orientadas a la búsqueda del correcto equilibrio entre estrés y recuperación, resultando fundamental para ello la modificación de las creencias de autoeficacia y las expectativas de control. En definitiva, las pacientes con un gran sentido del control sobre la enfermedad se implicaran activamente en la obtención de un mayor equilibrio en el balance estrés/recuperación, fundamentalmente mediante la implicación en un mayor número de actividades de recuperación. “Aquella persona que no confía en sus capacidades para hacer frente a los estresores generales o específicos derivados de la propia enfermedad, se centrará más en sus problemas, en su enfermedad y en los dolores, sin darse una tregua para el descanso y el esparcimiento.

“En la medida en que tú percibes mayor control sobre ti mismo y sobre la situación que te rodea, es más probable que encuentres un adecuado balance entre estrés y recuperación”, indica el primer autor de este trabajo, José Luis González Gutiérrez “estamos expuestos continuamente a estímulos a los que el organismo trata de hacer frente mediante una respuesta combinada de ciertos neurotransmisores, hormonas y neuropéptidos. Dicha respuesta, sostenida en el tiempo de manera patológica, puede dar lugar a una modificación del funcionamiento de los sistemas inmunológico, nervioso y endocrino. Entre otras consecuencias, se pueden ver dañados ciertos mecanismos de modulación del dolor, de manera que el estrés es un factor que influye directamente en el mantenimiento de muchas enfermedades que cursan con dolor crónico”, continúa.

De este modo la autoeficiencia y la internalidad otorgarían un sentido de control personal que permitiría hacer un uso óptimo de la recuperación, posiblemente en sentido sinérgico, fomentando bucles activos de retroalimentación favorables. La inexistencia de una relación directa de este tipo de recursos cognitivos con el estrés permite identificar a ambos como fuentes relevantes de recuperación y de búsqueda de equilibrio, más que como factores que reducen la presencia del estrés en el sentido más tradicional. En definitiva, la sensación de control percibido generada por la internalidad y las creencias de autoeficacia han sido señalada como un eficaz regulador del funcionamiento, permitiendo una mayor perseverancia en la ejecución de actividades y mayor resistencia a los fracasos.

Este estudio empírico ha sido llevado a cabo a través de un cuestionario modelo presentado a 130 mujeres diagnosticada de fibromialgia, pacientes de la Fundación Hospital Alcorcón de Madrid y miembros de la Asociación de Fibromialgia de la Comunidad de Madrid. La edad media entre las participantes fue de 53.14 años, 70% de ellas casadas, 76% estudios de bachillerato y el 68.5% desempleadas.

La fibromialgia es una enfermedad frecuente que padece hasta el 5% de la población, siendo más común en las mujeres que en los hombres adultos, aunque puede aparecer en niños. Se desconoce las causas que la producen, aunque su evolución es benigna, sin riesgo para la vida y sin provocar invalidez o lesiones definitivas. Las personas que sufren de esta dolencia crónica, generalizada y que se caracteriza por dolor de larga duración en los músculos y en las articulaciones de todo el cuerpo están expuestas a diversos estresores de una forma más intensa que las personas sanas. En definitiva, la intensidad del dolor que provoca esta enfermedad varía de día en día y, en muchas personas el dolor interfiere en las tareas diarias y cotidianas, que se hacen más complicadas cuando el estrés se hace presente. La respuesta fisiológica que el cuerpo pone en funcionamiento ante un estresor está orientada a afrontarlo y volver al estado base, no obstante, si no se consigue efectuar los procesos adecuados, el estrés se va a mantener y va a generar daños a la salud. Como en el deporte, para estar en buena forma física lo importante no es sólo entrenar sino recuperarse de cada entrenamiento.

Fuente: madriddiario.es

lunes, 11 de octubre de 2010

Llibre: "FIBROMIALGIA. DIAGNÓSTICO Y ESTRATEGIAS PARA SU REHABILITACIÓN"

ORIGEN: http://www.psiquiatria.com/libro.ats?12465

Editorial Médica Panamericana; 2010. ISBN: 9788498353273. Precio aprox. 2010: 29 euros (+Impuestos) Páginas: 178.

DESCRIPCIÓN

La fibromialgia es, a día de hoy, una de las patologías de origen desconocido de mayor prevalencia en el mundo. Las características de sus síntomas, sumado a la reciente unificación de los criterios para su diagnóstico, ha propiciado la aparición de numerosas investigaciones científicas, destinadas a tratar de identificar sus causas y hallar posibles soluciones.

Esta obra recoge los últimos avances en el estudio de la fibromialgia desde una perspectiva multidisciplinar. Muestra los aspectos propios de la enfermedad, el impacto que ésta tiene en las personas y, finalmente, ofrece pautas orientativas para el empleo de estrategias terapéuticas alternativas.

Además, como novedad, se presenta el abordaje de la fibromialgia desde el punto de vista de la rehabilitación física, convirtiéndolo en un manual de obligada referencia para futuros profesionales de la salud y el ejercicio físico.

Por último, el carácter narrativo y descriptivo que acompaña a la presentación de los contenidos, hace de ésta, una obra de fácil lectura y comprensión, muy recomendable tanto para los propios enfermos como para el público en general.

AUTORES

Carlos Luis Ayán Pérez. Profesor Asociado. Facultad de Ciencias de la Educación y del Deporte. Universidad de Vigo. 

ÍNDICE

CAPÍTULO 1. Historia de la fibromialgia.

CAPÍTULO 2. Fibromialgia: características clínicas, criterios diagnóstico, etiopatogenia, clasificación, prevalencia e impacto económico.

CAPÍTULO 3. Tratamiento farmacológico de la fibromialgia.

CAPÍTULO 4. Terapias alternativas en el tratamiento de la fibromialgia.

CAPÍTULO 5. Aspectos psicológicos de la fibromialgia.

CAPÍTULO 6. Calidad de vida en la fibromialgia.

CAPÍTULO 7. Características musculares de los pacientes con fibromialgia.

CAPÍTULO 8. Técnicas de rehabilitación física oriental aplicadas a la fibromialgia.

CAPÍTULO 9. Fibromialgia y ejercicio físico.

CAPÍTULO 10. Tratamiento fisioterapéutico de la fibromialgia.


FUENTE: /www.psiquiatria.com
Publicado por Silencio

lunes, 4 de octubre de 2010

15: Mejorar las relaciones y construir el apoyo : Versión en español : La Guía del Paciente para el Síndrome de Fatiga Crónica & Fibromialgia

ORIGEN: http://www.cfidsselfhelp.org/library/15-mejorar-las-relaciones-y-construir-el-apoyo

La enfermedad crónica crea estreses para la mayoría de las relaciones. Se ven alteradas las relaciones con los familiares, amigos, colegas y jefes e incluso con los médicos de forma que sugiere que el área relacional es otra en la que los límites impuestos por la enfermedad pueden crear nuevos desafíos, tanto para los pacientes, como para los que les rodean. Este capítulo da una idea general de ocho frustraciones comunes en las relaciones con las que se enfrentan las personas con SFC y fibromialgia y sugiere estrategias para arreglárselas con estas.

Frustraciones y soluciones
Sentirse no comprendido
La frustración relacional más común quizás es no sentirse comprendido o creído cuando decimos que estamos enfermos. Ya que SFC y fibromialgia son enfermedades invisibles, a veces tenemos problemas para convencer a los demás de que estamos enfermos y que, de hecho, tenemos una enfermedad seria. Puede que algunas personas nos respondan con declaraciones como "Pero tienes tan buen aspecto" o "Yo también me canso." Puede que nos den consejos bien intencionados, pero no solicitados. Resumiendo, conseguir que otros comprendan y acepten nuestra situación puede ser todo un desafío.

Parte de no sentirse comprendido puede deberse a una pobre comunicación. Para ideas sobre arreglárselas con esta frustración, mirar la sección titulada "Improvisar la comunicación" más tarde en este capítulo.

Además de trabajar para mejorar la comunicación sugiero que consideres emplear diferentes estrategias con diferentes personas. Algunas personas que frecuentas quizás no comprenden tu situación médica. Por ejemplo, si quieres utilizar una silla de ruedas eléctrica en el supermercado lo más probable es que sea suficiente que preguntes si hay alguna disponible sin tener que explicar tu situación médica. Si alguien te pide que seas voluntario, puede bastar con que digas que tu situación no te permite ayudar en ese momento.

Los amigos están en una categoría diferente. Los pacientes con SFC y FM a veces tienen éxito educando a los demás sobre su enfermedad, pero la mayoría limita sus esfuerzos. Si piensas que hablar a los demás sobre tu enfermedad les ayudaría a ser más comprensivos y alentadores, podrías hablarles o darles algo para leer. La CFIDS Association of America tiene un tríptico en inglés titulado "Para los que cuidan" ("For Those Who Care"), disponible para ellos que se puede bajar de su web: http://www.cfids.org/ . La Arthritis Foundation tiene un folleto similar para la fibromialgia.

Los pacientes que han intentado educar a las personas en su vida informan que este abordaje muchas veces requiere paciencia y no siempre tiene éxito. A veces han tenido respuestas positivas, pero también han concluido que algunas personas jamás comprenderán o tendrán simpatía. Como dijo una persona en nuestro programa "Al principio de enfermar intenté educar a todo el mundo sobre el SFC. Con el tiempo vi que algunas relaciones eran más centrales en mi vida que otras. También he concluido que algunas personas quizás jamás lleguen a comprender. Sigo esforzándome para educar, pero soy más selectiva respecto a quien aborde y he aceptado que algunas posiblemente jamás comprenderán."

Con los profesionales médicos la situación es diferente. Es razonable que esperes que tus médicos crean que tu enfermedad es real, sepan sobre tu enfermedad o muestren voluntad para aprender sobre ella y que te traten con respecto. Para sugestiones sobre cómo conseguir cuidado médico comprensivo y simpático, mirar el Capítulo 5.

Hablando de la familia sugiero que pienses en superar cualquier falta del conocimiento como un proyecto a largo plazo. Algunas personas en nuestros grupos han dicho tener más empatía hacía las dificultades de los demás después de preguntarse a si mismo qué entendían de SFC o FM antes de tenerlo. Tal y como nosotros necesitamos tiempo para comprender y adaptarnos a nuestra enfermedad, los demás necesitan tiempo para entender por lo que pasamos y para averiguar las implicaciones en nuestras vidas. Una persona en nuestro programa que quería educar a su esposo e hijos sobre el SFC entregó a su marido y a sus hijos adultos el folleto de la CFIDS Association mencionado arriba y les pidió que lo leyesen como su regalo de cumpleaños. Informó que, uno por uno, desarrollaron comprensión sobre su enfermedad y límites, pero completar ese proceso les llevó un par de años.

Tu situación es diferente si tienes hijos en edad escolar. Si saben que estás enfermo, pero no comprenden tu enfermedad, pueden temer que morirás o culparse de tu sufrimiento. Si hablas con ellos de tu condición podrían cambiar los miedos por hechos. Considera utilizar los cuatro consejos que ofrece la Dra. Julie Silver. Sugiere que: 1) informa a tus hijos el nombre de tu enfermedad; 2) explícales algo de la enfermedad (por ejemplo que no es contagiosa ni culpa de nadie); 3) describe el curso esperado de la enfermedad (probablemente continuará, pero será manejable); y 4) dales una idea general de los efectos y les reasegures de tu compromiso hacía ellos (les sigues queriendo a pesar de estar enfermo, harás lo que puedas, aunque tu nivel de actividades esté limitado por la enfermedad).

Una estrategia final para reducir la frustración por no sentirse comprendido es crear nuevas fuentes de apoyo en tu vida, incluyendo por parte de otros pacientes. Mirar la sección al final del capítulo llamada "Construir el apoyo."

Presiones para que hagas demasiado
Debido a la falta de comprensión o por otras razones, puede que los demás te presionen por hacer más de lo que tu cuerpo pueda tolerar. Si te sientes enfermo y si dependes de los demás es mucho más difícil ser asertivo. A veces adoptamos como nuestras las expectativas de los demás y, al hacer demasiado, hacemos que nuestra situación sea más difícil. La culpabilidad por no estar tan activo como nosotros y los demás desean puede contribuir a que hagamos demasiado.

La presión por hacer más de lo que es sano puede cambiarse, tanto cambiando nuestras expectativas por nosotros mismos, como siendo asertivo con los demás. A menudo nos imponemos expectativas inalcanzables. Un enfoque para superar esta dificultad es definir nuestros límites, como descrito en el capítulo sobre los niveles de energía, y luego aprender gradualmente a vivir con ellos, como explicado en el capítulo sobre el acompasamiento. Las adaptaciones son tanto mentales, como físicas. Como describe la sección "Ajustes mentales" del Capítulo 13, necesitamos redefinir nuestras propias expectativas, adaptándolas a nuestros nuevos límites. Asimismo podemos sacar provecho de los ajustes de las actividades, como he descrito en el Capítulo 10. Estos cambios pueden ser hacer actividades a ratos cortos, repartir la actividad a lo largo de toda la semana e integrar el descanso en nuestras vidas.

Asertividad significa marcarse límites seguros para uno mismo y luego comunicarlos a los demás. Aclara para ti y para los demás las consecuencias de intentar cumplir tus viejas expectativas: intensificación de los síntomas y retraso de la mejoría. Intenta ser lo más específico posible cuando pides ayuda a otras personas. Podrías pedir, por ejemplo, que alguien haga tus compras, haga una llamada de teléfono o te lleve en coche a una cita médica.

Ser asertivo puede ser difícil si te sientes dependiente o si tienes miedo de ser abandonado. Si es tu caso puede ayudar si practicas diciendo tu petición, al decírtelo a ti misma o a alguien en quien confías antes de hacerla a la persona cuya ayuda precisas. Cuando presentas tu petición puede ser útil que reconozcas comprender la situación de la persona. Podrías decir algo como "Sé que mi enfermedad hace tu vida más difícil y que algunas cosas que digo y hago pueden ser frustrantes."

Una estudiante en nuestros grupos consiguió comunicar sus límites a su familia utilizando una escala de 1 a 10. En su sistema, 1 significaba "tan bueno como estaba antes de enfermar" y un 10 tener que quedar en cama todo el día. Cuando su familia le pide de hacer algo o de ir a algún sitio puede responder diciendo "No, no puedo; hoy es un día 7." Pudo comprobar que esta práctica ayuda a que su familia comprenda su situación y que ella misma acompasara. He aquí otras ideas sobre el marcarse límites de personas de nuestro programa.

Marcar límites y respetarlos son grandes retos para mí. Durante años tenía tatuado en la frente la palabra "Bienvenido", como si fuese el felpudo.

Cuando amigos o familiares me piden ir a su casa para hacer algo, soy honrada conmigo misma y rechazo este tipo de invitaciones cuando sé que no estoy para ciertas actividades. Solo doy una simple explicación "podría ser demasiado para mi hoy" o "no estoy en estado para hacerlo en estos momentos" y me olvido de ello. He comprobado que, para ambas partes es mucho mejor que diga la verdad en vez de aceptar la invitación por sentirme culpable y luego sufrir por ello.

La pérdida de relaciones
Con una enfermedad seria tienes menos energía para todo, incluyendo para las relaciones. Este hecho básico sobre el SFC y la fibromialgia hace que sea probable que ciertas relaciones cambien o incluso terminen. Esto es otro ejemplo de como los límites impuestos por la enfermedad nos obligan a ser selectivos respecto qué podemos hacer y a marcarnos prioridades. Sugiero que, ante los límites, hagas selección de relaciones ("relationship triage"): un proceso conciente y deliberado que consiste en tomar explícitas decisiones respecto a quienes incluyes en tu red de apoyo, concentrándote en las relaciones más valiosas o necesarias y dejando que otras se vayan.

Un buen motivo para empezar a evaluar tu red de apoyo es el hecho que el SFC y la fibromialgia pueden hacerte más vulnerable a la gente negativa o exigente. El coste de gastar tiempo con este tipo de personas puede ser bastante grande para convencerte que se deben limitar las relaciones con algunas personas y que no vale la pena mantener las relaciones con otras personas.

Piensa en tus relaciones como una serie de aros concéntricos. En este esquema el aro interno contiene las personas más importantes en tu vida, típicamente la familia y los amigos más íntimos. Las personas del aro externo son los conocidos informales. En el medio habrá uno o dos círculos más de gente con varios niveles de importancia. Puedes abordar diferentemente a las personas de los distintos aros, concentrándote en las del aro interno. Las relaciones de los anillos exteriores pueden ser más fáciles de soltar.

El abordaje que se sugiere lo resume el Dr. David Spiegel of Stanford, quien escribe como sigue sobre las relaciones y las enfermedades crónicas: "Ahorra tu energía y utiliza la enfermedad como excusa para desconectarte de las obligaciones sociales no deseadas. Simplifica las relaciones que son necesarias pero no gratificantes, y elimina las que no son ni necesarias ni tampoco gratificantes."

He aquí algunos ejemplos de selección de relaciones de gente en nuestro programa.

He hecho mucho más pequeño mi círculo de amigos. He excluido a personas con las que notaba que tenía una relación de amistad en una sola dirección. Fue difícil dejarlas ir porque antes valoraba muchísimo mi amistad con ellas, pero he decidido que tengo que ponerme en primer lugar, y esto es un nuevo concepto para mi.

Intento limitar el contacto con personas hiperactivas, negativas, escépticas y exigentes.

Algunas relaciones simplemente son demasiado caras para mí y tengo que dejar que se vayan. Si la persona me causa mucho estrés, si no intenta comprender mi enfermedad o simplemente saca más de la relación de lo que da, no puedo continuar ponerle energía como antes. Si esta persona es de la familia he aprendido apartarme al máximo, pero quizás no es posible cortar por completo.

En una época de pérdida es especialmente útil que crees nuevas relaciones, especialmente con personas que comprenden por lo que estás pasando. Conocer a otros pacientes con la misma enfermedad puede ayudar especialmente. Para ideas sobre cómo crear nuevas relaciones y reforzar las viejas, mirar la sección titulada "Construir el apoyo" más adelante en el capítulo.

Otra estrategia para responder a los límites y a la pérdida de relaciones es aceptar la soledad. La enfermedad seria a menudo obliga a la gente a pasar mucho más tiempo a solas que antes. Aunque algunos opinan que la soledad es espantosa o aburrida, la enfermedad puede brindarte la oportunidad de desarrollar nuevos intereses solitarios. Algunos pacientes, reconociendo que pasarán menos tiempo entre la gente, han aprovechado la situación como posibilidad para hacer cosas como lectura y manualidades para las que antes no tenían bastante tiempo. Mirar, por ejemplo, el artículo de JoWynn Johns "Elogio a la Soledad" ("In Praise of Solitude") que está en nuestra web. Otros dos estudiantes en nuestro programa dijeron lo siguiente sobre tener más tiempo a solas debido a una enfermedad.

Realmente he comprobado que disfruto de la soledad. Nunca tenía tiempo para hacer las cosas que más me gustaban. Siempre iba corriendo y cuando finalmente tenía tiempo para hacer algo, estaba demasiado estresado para disfrutarlo.

Realmente disfruto de pasar mucho tiempo a solas. Después de muchos años de actividad y de socializar está genial tener tiempo para disfrutar de mis intereses intelectuales. Me gusta el lujo de no tener que apurar. Leo mucho, hago simples tareas domésticas, veo la TV y trabajo en mi pasatiempo de joyería. Esté genial no tener sobre los hombros el peso de la presión de ser productivo.

Sentirse no fiable
La impredecibilidad puede crear problemas de relación, porque puede que no confiamos en poder comprometernos o que nos veamos forzados de cancelar citas, a menudo en el último momento. El hecho de no ser fiable debido a los altibajos de la enfermedad incrementa nuestro estrés y genera frustración en los demás.

Puedes dar una respuesta positiva a este problema yendo hacía adelante en dos frentes. Primero, si aplicas las estrategias discutidas en el capítulo sobre el acompasamiento podrás suavizar la montaña rusa de la enfermedad crónica porque habrá más predecibilidad en tu vida. El acompasamiento se basa en comprender tus límites y vivir en consistencia con ellos. El capítulo de los límites de energía ofrece varias maneras sobre cómo establecerlos. El capítulo del acompasamiento muestra como traducir esta comprensión en un estilo de vida más consistente y predecible, reduciendo así las veces que tienes que cancelar los compromisos sociales.

La segunda estrategia para arreglártelas con la impredecibilidad es la comunicación abierta. Las personas en nuestro programa han informado de éxitos al comentar su situación con familiares y amigos. Destacan la utilidad de expresar el valor que das a las relaciones, diciendo algo como "Disfruto reunirme contigo y me gustaría mantener nuestra amistad" y también de preparar a otros de posibles cancelaciones diciendo algo en el estilo de "Tengo una enfermedad con síntomas impredecibles que hace que sea menos fiable de lo que me gustaría."

Aislamiento
El tener una seria enfermedad lleva a menudo a una sensación de aislamiento. El aislamiento puede ser tanto físico, porque pasas más tiempo a solas, como psicológico, porque te sientes diferente del resto de las personas.

Una estrategia para responder al aislamiento es la aceptación. Si tienes SFC o fibromialgia moderado o severo es muy probable que tengas menos contactos sociales que antes y que en vez de ello pasas más tiempo a solas. Para ideas sobre darle un buen uso a la soledad, mirar la discusión de la soledad en la sección más arriba sobre la pérdida de las relaciones.

Al otro lado es posible que puedas reducir tu sentimiento de aislamiento si ajustas tu forma de socializar. Quizás puedes mantener vivas algunas relaciones si sustituyes las llamadas telefónicas o el contacto por email por reunirte en persona o ajustar la frecuencia o el tipo de las reuniones en persona. Por ejemplo, en vez de salir tú, puedes pedir que la gente te visite en tu casa. O te reúnes durante menos tiempo que antes, en sitios más tranquilos o con menos gente a la vez.

Una estrategia para arreglártelas con la sensación de sentirse diferente de los demás es construir amistad con otros pacientes, personas que te comprenden porque compartís una enfermedad. Para sugestiones sobre cómo conocer pacientes con SFC y fibromialgia, mirar la discusión de los grupos de apoyo y las clases en la sección sobre "Construir apoyo" más adelante en el capítulo.

Culpabilidad
La culpabilidad es una respuesta común al hecho de tener SFC o fibromialgia. Nos podemos sentir culpables por no ser capaces de ir a trabajar y por esto privar a nuestros familiares de un ingreso, o por no hacer tantas cosas en casa como hacías antes. Viviendo en una sociedad que enfatiza la productividad hace que sea común la culpabilidad por hacer menos que antes. Es apropiado que veas tu situación de manera realista. Si vives con otras personas tu enfermedad probablemente ha causado una redistribución de las responsabilidades en tu familia. Pero también ayuda si recuerdas que no has elegido por estar enfermo y que la enfermedad ha impuesto sus límites en lo que eres capaz de hacer.

La culpabilidad es una respuesta a las pérdidas impuestas por la enfermedad. (Para ideas sobre trabajar con pérdidas, mirar el siguiente capítulo) Puedes invertir el sentimiento de culpabilidad utilizándolo de forma positiva si lo usas como motivación para cuidarte bien. Las estrategias como el acompasamiento, descansar adecuadamente, tomar medicamentos y controlar el estrés te pueden ayudar a mejorar para contribuir de forma viable en casa.

Otra respuesta positiva a la culpabilidad es trabajar para mejorar la comunicación dentro de tu familia y, si trabajas, con tu jefe. Para algunas ideas, mirar la sección "Mejorar la comunicación" más adelante en este capítulo.

Finalmente hay que pensar en desarrollar nuevos intereses como se describe en la siguiente sección.

Sentirse innecesario
Si no somos tan activos como antes y si hay otros que asumen nuestros papeles anteriores, puede que nos sintamos prescindibles. No sentirse necesario es parte de la experiencia del pesar provocado por la pérdida. Aceptar la pérdida y seguir adelante construyendo una nueva vida es uno de los mayores desafíos de la enfermedad larga.

La enfermedad seria conlleva dolor y sufrimiento, pero también ofrece la oportunidad de reevaluar tu vida y de darle un nuevo papel. Algunos pacientes llegan a ver su enfermedad como un viaje espiritual. A menudo los estudiantes en nuestro programa dicen que, aunque no han elegido por estar enfermo, se consideran mejores personas gracias a ello. Estar enfermo te empuja a encontrar un nuevo sentido en respuesta a una situación de dolor y pérdida. Si desarrollamos una nueva auto-comprensión, nuevas relaciones y nuevas maneras para contribuir podemos responder positivamente al desafío de la pérdida. (Para una discusión más profunda mirar la sección "Crear una nueva vida" en el siguiente capítulo)

Sentirse dependiente de los demás
Nuestros límites pueden alimentar el miedo de volvernos dependientes de otras personas. Cuando ya no tenemos la energía y la independencia que alguna vez tuvimos, puede que temamos que, en el futuro, no seamos capaces de cuidarnos solos o que las personas de las que dependemos nos abandonen.

Una respuesta a estos miedos es someterlos a un control de realidad. La Fibromialgia no es una enfermedad progresiva y la mayoría de los pacientes mejora. Aunque es cierto que una cantidad relativamente pequeña de pacientes con SFC declina con el tiempo, los resultados más comunes son de mejoría o de síntomas estables.

Otras personas a menudo se sienten desamparadas cuando piensan en su enfermedad. Si les das algo específico por hacer, les haces un servicio a la vez que te ayudas a ti mismo. Pero también hay algunos peligros. Si recibes más ayuda de la que necesitas, esta puede reforzar la sensación de indefensión. Y pedir demasiado a una persona también puede llevar a que el cuidador se resienta y agote ("caregiver burnout"). Para ideas sobre cómo crear una ayuda sostenible, mirar la sección "Construir ayuda" más adelante en el capítulo.

Las personas están a menudo emocionadas si les pido ayuda de manera clara y práctica. Pero para mi es difícil decir qué necesito realmente sin imponerles expectativas comprometidas.

Mejorar la comunicación
Una enfermedad seria altera dramáticamente las circunstancias económicas de la mayoría de las familias, fuerza cambios radicales en la repartición de las tareas domésticas y reduce drásticamente la cantidad y el alcance de las actividades que la familia puede hacer conjuntamente. Si vives en una familia, un enfoque de curación relacional podría comenzar por reconocer a ti mismo y luego a los demás miembros de tu familia, cómo les afecta tu enfermedad y comportamiento.

Lo mismo que los pacientes, los miembros de la familia también pueden sentirse aislados e indefensos. Pueden experimentar pérdida porque, como tú, sus sueños pueden estar estancados por culpa de tu enfermedad. Y pueden sentirse abandonados o frustrados por las restricciones en sus vidas. La impredecibilidad de los síntomas y del ánimo puede afectar a los demás, porque es posible que cancelemos planes en el último momento o que respondamos con una emoción inapropiada.

Un paso adelante hacia suavizar las tensiones en sus relaciones es que reconozcas que tu enfermedad crea problemas para los demás. Tus síntomas y ánimo, por ejemplo, te pueden hacer impredecible, y tus límites pueden obligar a los demás a asumir responsabilidades adicionales. Expresa tu apreciación por sus esfuerzos. Reconoce que la enfermedad puede hacer que no seas fiable. Por respecto a las otras personas, procura avisar que es posible que tengas que anular con un plazo breve. Para ayudarte a mantener la relación con ellas cuéntalas que las valoras y que el hecho de cancelar un encuentro no significa que no las aprecias.

Asume la responsabilidad de los problemas que tu enfermedad crea a los demás. Por ejemplo, si tu enfermedad te hace ser temperamental, haz una lista de cosas que puedes hacer para sentirte mejor para evitar infligir tu humor a los demás. Cuando te sientes irritable quizás podrías escuchar música, salir a pasear o descansar un rato.

Comprobé que ayuda mucho que identifique mi parte en la mala comunicación o en un problema.

Hago tiempo para mi matrimonio. Comprobé que, incluso si estoy demasiado cansada para hacer algo juntos, simplemente hablar con mi esposo o sentarme al lado de él en vez de en otro sillón más lejos, y prestar atención a lo que el quiere decir, hace que nuestra relación es mucho más suave y feliz. El, a su vez, es mucho más atento a mis circunstancias y necesidades.

La mala comunicación crea frustración en todas las relaciones, no importa si se trata de familiares, amigos, compañeros de trabajo o médicos. Trabajar para mejorar la comunicación puede ayudar a mejorar la comprensión, a descubrir expectaciones irrealistas y a solucionar problemas de forma cooperativa. He aquí hay algunas sugestiones generales para lograr una buena comunicación. (Para ideas sobre trabajar de forma productiva con tus médicos, mirar el Capítulo 5.)

1. Elegir un buen momento. Escoge el momento para las conversaciones importantes, cuando tanto tú como la otra persona estáis lo mejor posible. Encuentra el momento cuando no te distrae el dolor o la niebla mental, y cuando la otra persona también puede prestar atención.

2. Se agradecido y respetuoso. Trata a la otra persona con respeto, reconoce su apoyo y su esfuerzo. Evita comentarios degradantes, sarcasmo y echar la culpa. Reconoce tu parte en los problemas compartidos. Un enfoque terapéutico puede empezar con apuntar tus límites y las cosas que tu haces que dificultan la vida de la otra persona. Muestra agradecimiento por los esfuerzos de los demás.

3. Practicar el solucionar problemas. Procura concentrarte en las dificultades causadas por tu enfermedad y no en personalizar los problemas. Piensa en "Quejas y soluciones." Cada persona describe una queja, y luego ambos os concentráis en qué se puede hacer para solucionar el problema. Trabaja solo en uno o dos problemas a la vez.

4. Comprueba tu comprensión. De vez en cuando tienes que comprobar si has comprendido la posición de la otra persona al repetirla en tus propias palabras. La buena comunicación depende de la comprensión de cada persona del punto de vista de la otra.

Construir apoyo
Ya que estar enfermo es tan difícil, sentirse comprendido y apoyado es como un bálsamo para el alma. Los estudiantes en nuestros grupos informan buscar contacto con otros pacientes y también valorar el apoyo y la amistad ofrecida por los demás. Crear nuevas relaciones, en especial con otros pacientes u otras personas empáticas, puede ser un potente antídoto para la frustración en las relaciones. Asimismo, hablar de tu enfermedad con amigos evita que sobrecargues a tu familia. Y el hecho de tener amistades con la misma enfermedad te puede dar la oportunidad de ayudar a los demás, lo que puede aumentar tu autoestima.

Una red de ayuda
Hablando de pensar cómo cubrir tus necesidades prácticas y emocionales, piensa en montar una red de personas que te pueden ayudar. La autora Devin Starlanyl sugiere que una red tiene que consistir de al menos cinco personas. Algunas pueden ofrecer ayuda práctica, como hacer la compra, limpiar la casa o llevarte en coche. Otras pueden ser compañeros para salir, como ir de restaurante o al cine. Otros más pueden ofrecer apoyo emocional escuchando y consolando. En cualquier caso es inteligente disponer de unas cuantas personas para satisfacer estas necesidades variadas, para que una o dos personas no se sientan agobiadas y quemadas.

Un confidente
Puede ser especialmente útil tener un/a confidente, persona en la que poder apoyarte para ayuda emocional y para un punto de vista objetivo de tu vida. Esta persona puede ser tu pareja, un buen amigo/a, otro paciente o un médico o terapeuta. Tuve la suerte de tener una amiga así. A primeros de mes nos reservamos algún tiempo para discutir cómo iba yo. Cada uno valorábamos mi estado con la Escala de Puntuación del Capítulo 1, y luego revisábamos mis diarios del mes anterior. Aprendí mucho de estas conversaciones, reconocía patronos que no era capaz de detectar yo solo. Igualmente importante era que estas reuniones me comunicaban que no estaba luchando a solas con mi enfermedad, sino que había alguien que se preocupaba por mí y me quería ayudar a mejorar. Y ella me dijo que las sesiones le ayudaron a sentirse útil, contrarrestaban la sensación de indefensión que a menudo experimentan las personas cercanas a la gente que está gravemente enferma.

Grupos de apoyo y clases
El contacto con otros pacientes puede contrarrestar el aislamiento y hacer que te sientas reconocido y apoyado. Ese contacto puede ser una manera para ser comprendido, reconfortado e inspirado. Los grupos de apoyo pueden proporcionar información como nombres de médicos locales que tratan SFC y fibromialgia. Los grupos también ofrecen la manera de ser útil, contrarrestando así la pérdida de auto-estima que a menudo es el resultado de una enfermedad. Y, finalmente, pueden ofrecer modelos para manejar con éxito la enfermedad, disipando así el miedo. Hay ahora experiencias similares disponibles en Internet, en salas de chat online y en foros de mensajes.

Unas palabras de aviso: aunque los grupos de apoyo pueden ser de mucha ayuda, no todos proporcionan una experiencia positiva. Algunos grupos tienen un tono negativo y refuerzan el sentimiento de victimismo. Algunos grupos son dominados por una o unas pocas personas. Otros grupos, no obstante, se concentran en responder positivamente a la enfermedad y se aseguran la participación de todos los miembros que quieren hablar.

Sugiero que evalúes tus experiencias en grupos basados en los efectos que tienen sobre ti. El contacto con otros pacientes, especialmente en grupo, puede ser muy poderoso. Cuando un contacto así es negativo puede reforzar el aislamiento y la sensación de tu condición de víctima. En un ambiente de apoyo puede ser de ayuda e incluso sanador ("healing"). El contacto con otros pacientes a veces puede disgustarte, pero a ese malestar debería seguir que cambies de perspectiva respecto tu situación y que aumentes tu confianza en tu capacidad para arreglártelas con tu enfermedad. Un buen grupo es uno en el sientes aceptación, que te da algo positivo para llevar a tu casa (inspiración o consejos prácticos), y que ofrece modelos para vivir tu enfermedad con éxito.

La CFIDS Association of America mantiene una lista por estados de grupos de ayuda de CFIDS en los Estados Unidos. Te mandarán gratis una lista de grupos en tu estado. (Los puedes contactar en el tlf 800/442-3437 o mandar tu petición por email a SupportGroups@cfids.org.) La Arthritis Foundation patrocina grupos de ayuda de fibromialgia en muchos lugares y ofrece en su web un directorio de sus grupos: http://www.arthritis.org/ . Otras listas de grupos de apoyo de fibromialgia, están en (www.Immunesupport.com/supportgroups/), la web de Immune Support y en la web de la National Fibromyalgia Association (http://www.fmaware.org/). También podrás encontrar grupos de ayuda en tu periódico local o localizarlos en los departamentos de educación del paciente en hospitales, clínicas y centros médicos.

Las clases de auto-ayuda para las personas con SFC y fibromialgia incluyen nuestro curso (course) en Internet y la Arthritis Foundation ofrece el curso en persona llamado Arthritis Self-Help. Este último incluye material para pacientes con fibromialgia.

Nota de la traductora: En España hay asociaciones en muchas ciudades para las personas con FM y/o SFC y una asociación con ámbito nacional (http://www.plataformafibromialgia.org/).

Ayuda profesional
La psicoterapia ayuda a algunas personas con SFC y fibromialgia. Un terapeuta empático puede proporcionar un nivel de confianza de cuidado y ofrecer el punto de vista de una persona ajena a tu situación. Si te interesa, busca uno/a especializado en trabajar con personas con enfermedades crónicas. Un grupo de ayuda local es a menudo una buena fuente de pistas. La terapia también puede ayudar a las parejas. Puede ofrecer un sitio donde se pueden abordar las tensiones creadas por el hecho de vivir con una enfermedad larga.

Referencias
Silver, Julie. "Chronic Pain in the Family," Fibromyalgia Aware: May 2005: 40-42.

Spiegel, David. Living Beyond Limits. New York: Times Books, 1993.

Starlanyl, Devin and Mary Ellen Copeland. Fibromyalgia & Chronic Myofascial Pain: A Survival Manual. Oakland: New Harbinger, 2001.

14: Manejar los sentimientos : Versión en español : La Guía del Paciente para el Síndrome de Fatiga Crónica & Fibromialgia

ORIGEN: http://www.cfidsselfhelp.org/library/14-manejar-los-sentimientos

Miedo, enfado, duelo y depresión son reacciones normales a una enfermedad seria. Son una respuesta comprensible cuando tu vida da un giro completo. Considera los efectos del SFC y de la fibromialgia:


Límites: Fatiga, dolor y otros síntomas restringen lo que puedes hacer y disminuyen tu capacidad para disfrutar la vida.
Frustración y Indefensión: La falta de control crea frustración y alimenta un sentimiento de indefensión.
Incertidumbre: Es a menudo duro para planear cada día, y el futuro a largo plazo puede ser un gran punto de dudas.
Pérdida:Aparte de perder tu salud, puede que pierdas tu trabajo, amigos y a veces incluso la familia, y también pierdes el futuro que tenías pensado para ti.
Aislamiento: Es posible que pases largos periodos de tiempo a solas y que te sientas psicológicamente aislado porque te sientes diferente de los demás.
Agravando aún más su desafío, el SFC y la fibromialgia a menudo hacen que las reacciones emocionales sean más fuertes que antes y más duras de controlar. El término técnico es inestable ("labile"). Un estudiante en nuestro programa escribe "Mis emociones son mucho más sensibles que antes. Lloro más fácilmente y mi reserva emocional es menor." Otro dice "El mero hecho de reconocer que las emociones son más fuertes como resultado del SFC me ha ayudado realmente. Antes de aprender esto estaba bastante perplejo por el porqué me disgustaban tanto las cosas pequeñas." Creo que este aumento de la intensidad es parte de la base física de SFC y FM.

La fuerza de las emociones puede crear un círculo vicioso. Las emociones pueden intensificar los síntomas que, a su vez, pueden incrementar las emociones como preocupación y depresión. El proceso por el que los sentimientos intensifican los síntomas ocurre incluso con emociones positivas, como sugiere un comentario de otra participante de nuestro programa que dijo "En una de las clases lloré por alegría de estar con personas que me comprendían. Casi de inmediato tuve un ataque de niebla mental. La experiencia me ha ayudado a darme cuenta que cualquier experiencia que libera adrenalina, no importa si positiva o negativa, empeora mis síntomas."

Pero, como pasa con otros aspectos de una enfermedad larga, los sentimientos se pueden  manejar. Algunas de las estrategias mencionadas en capítulos anteriores pueden ser útiles para manejar las emociones. Pueden ayudar las técnicas de reducción de estrés descritas en Capítulo 13. La relajación, por ejemplo, puede causar un cortocircuito en el efecto feedback con el que síntomas e emociones se refuerzan entre sí. En el mismo capítulo se explica en líneas generales como un cambio en tus pensamientos también puede ser útil. Las técnicas descritas allí se han demostrado especialmente útiles para contrarrestar los efectos de la ansiedad y la depresión. Otro abordaje general es identificar las situaciones (y a veces personas) que desencadenan fuertes emociones y planear de antemano una estrategia para responder a ellas. A menudo la evitación o minimización de situaciones estresantes puede reducir las emociones. Para más sobre esto, mirar la sección sobre la evitación del estrés del capítulo sobre el manejo del estrés.

Además de las medidas de auto-ayuda, se pueden manejar las emociones con ayuda profesional. Las emociones como depresión e ansiedad pueden ser causadas u intensificadas por cambios en la química del cerebro. En ese caso se pueden tratar las emociones con antidepresivos de prescripción o ansiolíticos. Asimismo te puede resultar útil la psicoterapia. Hablar con un profesional sobre los problemas desencadenados por tu enfermedad no implica que "todo está en tu cabeza", pero más bien que tener ayuda y perspectiva sobre tu situación puede ayudar a ajustar las dislocaciones causadas por una enfermedad seria. Si crees que te puede ser útil hablar con un consejero, busca uno especializado en tratar personas con enfermedades largas.

Con estos comentarios generales sobre sentimientos como trasfondo, este capítulo habla de depresión, ansiedad y enfado. (Superar la pérdida es el tema del Capítulo 16.)

Depresión
La depresión es muy habitual en las enfermedades crónicas. Esto no debe sorprender dados los efectos de los incesantes síntomas y las interrupciones e incertidumbre creadas por la enfermedad. Es más, para los pacientes con SFC y fibromialgia, la depresión puede ser parte de la enfermedad, con causas físicas reales. El estrés prolongado puede alterar la bioquímica del cuerpo y ser causa de depresión.

La depresión se suele dividir en dos tipos: situacional (o también llamada, reactiva) y bioquímica. Ambas se pueden dar en las personas con SFC y fibromialgia. La depresión situacional, que significa depresión que ocurre como respuesta a un particular juego de circunstancias, se presta a estrategias de auto-gestión como las descritas abajo. La depresión bioquímica es causada por cambios en la química del cerebro. Las estrategias de auto-gestión también puede ser útil para este tipo de depresión, pero el tratamiento normalmente también incluye medicación. Si estás profundamente deprimido por tu enfermedad, por ejemplo si has pensado seriamente en suicidarte, tienes que buscar ayuda profesional.

Puedes hacer muchas cosas para mejorar tu situación. Si estás deprimido es posible que no quieras intentarlo, pero recuerda que la depresión se auto-alimenta. Tu actitud se torna en profecía de auto-cumplimiento. Si crees que puedes mejorar, procura tomar acciones, como las enumeradas abajo, que muy posiblemente te ayudarán.

Descansar: Un poco de depresión parece estar asociada con los síntomas físicos como fatiga y dolor. Descansar para reducir estos síntomas también puede mejorar el ánimo. Una estudiante describe la conexión así "Habitualmente puedo decir cuando hago más de lo que mi cuerpo puede manejar, empiezo a deprimirme, por no mencionar irascible y malhumorado. Si estoy bien descansada, soy mucho más feliz."

Extender la mano a otros: El simple contacto humano es a menudo muy calmante. La familia y los amigos también pueden ser importantes fuentes de apoyo. Llamar a un amigo o reunirse para charlar, comer o ver una película juntos contrarrestan el aislamiento, la preocupación por los problemas y el ánimo bajo que a menudo se asocian con las enfermedades crónicas. El hecho de explicarte muchas veces te puede dar perspectiva. Como dijo un paciente "Para mi es muy útil hablar con otras personas que pasan por lo mismo. Para mi es importante poder identificarme con otra gente para no sentirme tan solo en esto."

Salir de casa: Como el contacto con los demás, salir de casa contrarresta el asilamiento y el aburrimiento y proporciona estimulación.

Considerar la ingesta de medicamentos: Los tranquilizantes y los analgésicos narcóticos potencian la depresión. Si estás deprimido es posible que se deba parcialmente a un efecto secundario medicamentoso. Comprueba con tu médico. Al otro lado, si el origen de tu depresión es bioquímico te podrá ayudar un antidepresivo.

Hacer ejercicio: El ejercicio es un antidepresivo natural. Alivia la tensión, disminuye el estrés y mejora el ánimo La mayoría de los ejercicios también implican estar fuera de casa, añadiendo así los beneficios de un cambio de escena. Para más sobre el ejercicio, mirar el Capítulo 12.

Solucionar los problemas de forma práctica: Tomar acciones para solucionar un problema levanta los ánimos y también tiene beneficios prácticos. Hacer algo contrarresta el sentido de desamparo y lo remplaza por un sentido de control y poder. Con las palabras de una estudiante "Manejo mejor las emociones si hago algo en vez de sufrir pasivamente."

Cambiar tus pensamientos: Estar enfermo durante mucho tiempo puede llevar a un sentimiento de desamparo. Puedes mejorar tu ánimo si cambias tu habitual forma de pensar en más positivo. Esto se explica en la sección "Cambiar tus pensamientos" en el capítulo anterior. Para mejorar tu ánimo tienes que fijarte en qué es lo que va bien y qué has logrado. Procura reducir el impacto del bajo estado de ánimo hablando contigo mismo con voz consoladora. Con las palabras de una estudiante "Cuando me siento bajo, me recuerdo que la vida es una serie de montañas y valles y que aunque en este momento esté en un valle, luego volveré a estar en la cima de la montaña."

Hacer algo agradable: Las actividades agradables contrarrestan la depresión y ayudan a crear buen humor. Hacer algo que te puede absorber te distrae del mal humor y te pone en contacto con las fuerzas positivas. Tales actividades pueden incluir leer, tocar o escuchar música, sentarse al sol, hacer rompecabezas, hacer punto, estar con amigos, salir al contacto con la naturaleza y reír. Un estudiante dijo "Utilizo mis actividades agradables para invertir mi ánimo bajo. Me obligo a dejar a un lado mi lista ‘por hacer' y hago algo que sé me pondrá de mejor humor."

Buscar ayuda: Si estás seriamente deprimido y con ideas suicidas o si llevas algún tiempo deprimido, busca ayuda ahora. Llama por teléfono al centro de prevención de suicidios, habla con tu médico, vete al psicólogo o llama a un amigo. Si tus problemas son menos severos considera ir a un/a psicoterapeuta. Busca uno/a con experiencia en personas con enfermedades crónicas. Un/a terapeuta puede proporcionar un punto de vista externo de tu situación, ayudarte a aceptar tu enfermedad y apoyarte en tus esfuerzos por mejorar. Si tienes tensiones en la familia por la enfermedad, considera consejo matrimonial o familiar.

Establecer buenos hábitos diarios: Tener rutinas diarias, no importa cómo te sientes, puede ayudarte a contrarrestar la depresión. Tu cantidad diaria de actividades dependerá de la severidad de tu enfermedad, y puede incluir cosas como vestirte, hacer la cama, cocinar comidas, salir a pasear y ver tu programa favorito en la TV. Forzarte a hacer cosas, incluso aunque no tengas ganas, contrarresta la inercia de la depresión.

Ayudar a otros: Implícate en algo más grande que tú contrarresta el aislamiento y la preocupación que muchas veces acompañan a las enfermedades y reconstruye el autoestima. Solemos sentirnos mejor si hacemos algo para otra persona. Ayudar a los demás puede implicar un compromiso  regular, como dirigir un grupo de apoyo, o algo tan simple como una llamada de teléfono a un pariente anciano o visitar a un viejo amigo.

Manejar el estrés: Controlar el estrés puede ayudarte a manejar tus emociones, porque el estrés tiende a hacer más intensas las emociones. Vivir dentro de tus márgenes de energía y manejar los factores de estrés en tu vida hará que las emociones sean más controlables.

Miedo, ansiedad y pánico
El miedo y la ansiedad a menudo acompañan la enfermedad crónica. Estas reacciones son habituales en situaciones en las que sentimos la combinación de un aumento de la vulnerabilidad y una disminución del sentimiento de poder. Debido a nuestra enfermedad experimentamos una pérdida de control sobre nuestros cuerpos y sobre nuestra capacidad para planear y predecir. Nuestra enfermedad también trae incertidumbre sobre el futuro. Puede que nos falta claridad respecto nuestro pronóstico y nos preguntamos si mejoraremos y, en caso positivo, cuánto. Puede que nos preocupemos hasta donde podemos bajar y volvernos  dependiente u indigente.

He aquí ocho estrategias muchas veces ayudan a contrarrestar las reacciones de miedo y de preocupación. Para más sugestiones, mirar los "Cincuenta consejos sobre el manejo de las preocupaciones sin ingerir medicamentos ("Fifty Tips on the Management of Worry without Using Medication") en el libro Worry por Edward Hallowell.

Solucionar problemas: Tomar acciones para solucionar un problema tiene doble premio. Reduces o eliminas una preocupación práctica que te está molestando y el proceso de la toma de acción reduce la preocupación.

Practicar la reducción de estrés: Aprender relajación y otras técnicas de reducción de estrés te puede ayudar para reducir la intensidad de tus reacciones emocionales y, de esta manera reduces el efecto eco con el que las emociones y los síntomas se amplifican entre ellos. La práctica regular de reducción de estrés también puede disminuir la "preocupación de fondo" ("background worry"), la ansiedad incesante que resulta del estrés a largo plazo. La clave es la relajación. Recuerda que es difícil estar a la vez preocupado y relajado. Hay instrucciones sobre varios procedimientos de relajación en el capítulo anterior.

Cambiar tus pensamientos: Si tienes tendencia a pensar en lo peor que puede ocurrir podrías dar los pasos necesarios para evitar esa parte del proceso en la que los pensamientos aumentan la ansiedad. Un antídoto es re-entrenarte para hablarte de forma tranquilizadora cuando estás preocupado, y decir cosas como "Ya estuve allí antes y he sobrevivido" o "esto probablemente no es tan malo como parece." También puedes comprobar la realidad (do "reality checks"), comprobando tus miedos con los hechos y pidiendo feedback de otras personas. Aprende a distinguir entre preocupación tóxica, improductiva y paralizadora, y preocupación buena que te ayuda en tu plan. Actúa decisivamente para frenar la primera. Para más mirar la sección titulada "Cambiar tus pensamientos" en el capítulo anterior.

Conectar con otras personas: Sentir que eres parte de algo más grande que tú contrarresta la preocupación. El contacto también alivia la preocupación, te distrae para que no te obsesiones con los problemas y proporciona consuelo.

Hacer ejercicio: Uno de los mejores tratamientos para las preocupaciones es el ejercicio porque relaja y distrae. Hay ideas sobre cómo integrar el ejercicio en tu vida cuando tienes SFC o FM, en el Capítulo 12.

Perseguir el placer: La lectura, la música, la buena conversación y otras actividades en las que puedes sumergirte ayudan a cambiar el ánimo.

No preocuparse solo: El acto de compartir una preocupación casi siempre reduce su tamaño y peso emocional. Hablar sobre ello puede ayudar a encontrar soluciones y casi siempre hace que la preocupación parece menos amenazadora. Poner la preocupación en palabras la traslade de la esfera de la imaginación en algo concreto y manejable. Hay que buscar las personas que pueden ofrecer apoyo y consuelo.

Pensar en los medicamentos: Así como los medicamentos pueden ayudar con la depresión, algunas personas notan que los medicamentos les ayudan para mejorar de su ansiedad. Un medicamento no será la solución completa para los problemas de la ansiedad, pero puede ser parte de una respuesta de conjunto.

Una nota sobre el pánico
Casi el diez por ciento de las personas con SFC experimenta una forma especialmente severa y aterradora de miedo, llamado ataques de pánico. Son breves episodios de terror durante los cuales una persona puede sentirse como si estuviese a punto de morir. Los síntomas pueden incluir dolor de pecho, palpitaciones cardíacos y mareos. A pesar del miedo abrumador, la gente sobrevive, pero puede que viva una vida de temor, aprensiva por cuándo ocurrirá el siguiente ataque. Este tipo de miedo es tratable. Para más mirar los libros de Edward Hallowell y Martin Seligman enumerados en las referencias al final del capítulo.

Enfado
El enfado es otra reacción comprensible a la enfermedad crónica. Estar enfermo es frustrante porque conlleva incertidumbre y pérdida de control. Las frustraciones de la enfermedad varían de no ser capaz de planear las actividades diarias a la pérdida del futuro con el que soñabas. Además, la irritabilidad parece ser un síntoma de SFC y fibromialgia. Muchos pacientes ven el mal humor como signo de que sobrepasan su límite de energía.

La auto-gestión puede hacer que el enfado sea manejable. Las estrategias descritas en los capítulos anteriores, como acompasamiento y manejo del estrés, ayudan a reducir las fuentes de la frustración. Por ejemplo, con acompasamiento puedes estabilizar tu vida, reducir los balanceos entre síntomas altos y períodos de remisión, y reducir la irritabilidad. Las prácticas de reducción de estrés te pueden ayudar a relajarte, reduciendo así tu susceptibilidad a la frustración. En ambos casos las técnicas utilizadas para otros fines también pueden reducir el enfado.

El enfado puede ser destructivo si se expresa de manera que aleja las personas que te quieren ayudar o de las que dependes. Una manera para responder positivamente al enfado es crear una situación enfocada en encontrar soluciones a lo que te preocupa. Si una relación te frustra, elije un rato para hablar cuando tú y la otra persona estéis tranquilos y no distraídos. Antes de la conversación pregúntate que podría hacer la otra persona para mejorar la situación que te causa el enfado. Luego, cuando os reunís, le explicas qué es lo que te frustra. Quizás puedes distender la cólera de los demás si les afirmas que te das cuenta que tu enfermedad es frustrante para todo el mundo que está implicado.

He aquí otras seis estrategias empleadas por las personas en nuestro programa para arreglárselas con las frustraciones creadas por el hecho de estar enfermo. Enfocan el objetivo de encontrar maneras no perjudiciales para reconocer y expresar el enfado.

Hablar abiertamente sobre ello:  Expresar el enfado hablando sobre ello con alguien que no es la diana de tu frustración puede liberar el sentimiento. Como dijo una estudiante "La frustración y la cólera que sentía por enfermar se suavizaron considerablemente desde que me uní a un grupo de apoyo. Me siento afortunada por haber encontrado un sitio donde descargarme, ser aceptada y sentirme  comprendida."

Escribir: Plasmar la experiencia en palabras puede ayudar. El psicólogo James Pennebaker constató que las personas tienen menos problemas de salud si escriben sobre los eventos traumáticos de manera que combinan la descripción factual y las reacciones emocionales. (Ver su libro Opening Up y también el artículo "Escribir es una buena medicina" ("Writing is Good Medicine" en otro sitio en esta web.) Darle forma verbal a experiencias emocionalmente fuertes trae comprensión. Una técnica relacionada es escribir una carta a la persona con la que estás enfadada, y luego romperla en vez de mandarla.

Ver las cosas desde una perspectiva nueva: La cantidad de enfado sientes puede estar relacionada con tus pensamientos, con cómo ves tu situación. Imagina, por ejemplo, que estás esperando en un restaurante a una amiga que tiene media hora de retraso. Te sientes irritado. Cuando llega tu amiga dice que se retrasó porque tuvo un accidente con el coche. De repente, tu emoción cambia de enfado a preocupación. He aquí lo que dijo una estudiante sobre los efectos de ver las cosas de manera nueva:

He aprendido a pensar sobre las cosas de manera diferente. Al domesticar mis ideas he descubierto que gran parte de la cólera ha desaparecido y esto siente estupendamente. Ahora he llegado a una fase en la que es automática la mayor parte de esta nueva forma de pensar.

Planificar tu respuesta: Si estás irritado por comentarios como "Estoy convencido que te sentirías mejor si probaras este nuevo remedio" podrías preparar una respuesta para que este tipo de comentarios ya no te molestan. En este caso podrías decir algo como "Gracias por la sugerencia, pero estoy bajo cuidado médico y sigo un plan de tratamiento."

Aceptar y reconocer los sentimientos: Algunas personas afirman ser capaces de disipar la fuerza del enfado y de otros sentimientos si les ponen nombre. El ejercicio hace que liberes el sentimiento. Como dijo un estudiante:

Lo que parece funcionar para mi es pensar en la emoción que tengo. Si estoy enfadado diré ‘Ah, esto es enfado'. Luego digo ‘acepto este enfado.' Luego describo el enfado. ¿Es un enfado muy grande, latente o pequeño? Luego noto cómo siente en mi cuerpo.

Buscar ayuda profesional: A veces hablar con un consejero puede suavizar las presiones creadas por tener una enfermedad larga. Si tu enfado hace que tus relaciones sean más estresantes podrías pensar en buscar ayuda profesional. Busca un/a terapeuta especializado en ayudar a personas con enfermedades crónicas.

Referencias
Hallowell, Edward. Worry. New York: Ballantine Books, 1997.

Pennebaker, James. Opening Up: The Healing Power of Confiding in Others. New York: Avon Books, 1990.

Seligman, Martin. What You Can Change and What You Can't. New York: Fawcett Columbine, 1993.