ORIGEN: http://www.biorritmes.com/fibromialgia-y-embarazo/
La fibromialgia (FM) es una enfermedad reumatológica caracterizada por dolor crónico generalizado, que afecta a un 2.4% de la población en general, con una preponderancia en las mujeres, con una relación de 21:1 sobre los hombres. Se calcula que en España esta enfermedad afecta 700.000 personas, y tiene su pico de máxima incidencia entre los 40 y 49 años de edad. Se ha convertido en un problema de salud pública de primer orden por diversas causas, entre ellas su alta prevalencia, el insuficiente conocimiento de sus causas, la ausencia de tratamiento curativo y la insatisfacción de los pacientes y los profesionales en el abordaje actual del síndrome.
Además del dolor crónico generalizado se puede manifestar con fatiga intensa, alteraciones del sueño, parestesia en extremidades, depresión, ansiedad, rigidez articular, cefaleas y sensación de tumefacción en las manos. Estos pacientes típicamente tienen hipersensibilidad al dolor en ciertos puntos, no dolorosos para la población en general.
Como ya se ha mencionado no se conoce la etiología precisa de la fibromialgia, pero existe relación familiar aumentando 8,5 veces el riesgo de padecerla con un familiar afectado. Otros factores pueden ser el estrés, antecedentes de situaciones traumáticas en la infancia o incluso factores psicológicos.
Uno de los hallazgos más consistentes ha sido un incremento en la sustancia P en el líquido cefalorraquídeo y este péptido favorece la transmisión de los estímulos dolorosos explicando vagamente el origen de esta patología.
El dolor y la fatiga son los que centran la vida de estos pacientes. El dolor es progresivo con empeoramiento durante las mañanas y noches y mejora parcial durante el día, teniendo como agravantes ciertas posiciones, cargas excesivas, cambios emocionales o incluso cambios climáticos. La fatiga se presenta en el 70% de los pacientes, generalmente de forma continua y con un poco de mejora durante el reposo. La alteración del sueño es el tercer síntoma más frecuente típicamente con despertadas frecuentes y un sueño no reparador.
El diagnóstico es clínico y se basa en los criterios emitidos por el American College of Rheumatology, establecidos en 1990. Se caracteriza por la presencia de dolor que se extiende progresivamente a todo el cuerpo, alrededor del raquis y parte proximal de las extremidades, zona cervical, occipital, trapecios, hombros, zona lumbar, trocánteres y rodillas, con más de 3 meses de duración.
El dolor es continuo, siendo más intenso por la mañana y por las noches. Se agrava con posiciones mantenidas, carga física, actividad emocional y cambios climáticos.
En la exploración física se despertó dolor en exploración, de 11 de 18 puntos gatillo, que son: occipital, cervical bajo, trapecio, supraespinoso, segundo espacio intercostal en la unión costocondral, epicóndilo, glúteo, trocánter mayor y rodilla . Debe estar presente en ambos lados del cuerpo y por arriba y debajo de la cintura.
Existen escasos trabajos publicados sobre el comportamiento de la fibromialgia durante el embarazo. En un estudio alemán donde se describen las características sociodemográficas de un grupo de mujeres con fibromialgia, encontraron menor cantidad de embarazos en mujeres con fibromialgia que en un grupo control. Sin embargo, no ha demostrado que la fibromialgia aumente la incidencia de abortos.
Un estudio noruego mostró un empeoramiento de los síntomas de fibromialgia, especialmente durante el tercer trimestre, sin embargo no demostró un aumento en la discapacidad física postparto.
Las pacientes con fibromialgia presentan un embarazo más complejo que el resto de mujeres, debido al dolor muscular severo, náuseas y vómitos en el primer trimestre, contracciones uterinas a lo largo del embarazo, aumento de dolor en los puntos gatillo debido a la posición del feto y aumento del dolor generalizado en el tercer trimestre.
El tratamiento farmacológico de la fibromialgia se basa en analgésicos, relajantes musculares y antidepresivos tricíclicos. Sin embargo, no todas son seguros durante el embarazo. De los medicamentos comúnmente utilizados para el tratamiento de la fibromialgia sólo el paracetamol y la ciclobenzapirina son reconocidos como clase B por la FDA, por lo que se pueden utilizar durante el embarazo en caso de ser necesarios. El tramadol, zolpiadem y la fluoxetina son clasificados clase C por la FDA, y sólo deben utilizarse si los beneficios sobrepasan los riesgos, ya que no se ha establecido su seguridad durante el embarazo. El alprazolam y la amitriptilina son clasificados por la FDA como clase D, ya que se ha relacionado con bajo peso al nacer y síndrome de abstinencia en el bebé en madres que tomaron estos medicamentos durante el embarazo, por lo que su uso debe ser en casos extremos y sólo cuando los riesgos sean superados por los beneficios.
Existen alternativas de tratamiento recomendadas a las pacientes con fibromialgia durante el embarazo, como el ejercicio físico. El ACOG recomienda 30 minutos diarios de ejercicio moderado al día durante todo el embarazo. Durante el parto, es aconsejable identificar los puntos de dolor y colocar almohadas debajo de estos para aliviar el dolor. Asimismo se ha sugerido que el masaje y el calor local en puntos de dolor, disminuyen las molestias durante el parto.
Por todo ello, las mujeres con fibromialgia que deseen quedarse embarazadas deben tener presente que el dolor puede agravarse durante la gestación, especialmente en el tercer trimestre y durante el parto. Sin embargo, es posible aliviar este dolor con analgesia, siempre que se seleccione adecuadamente dicha medicación. Se recomienda por tanto acudir al ginecólogo previamente a la concepción para realizar la planificación del embarazo, y posteriormente, una monitorización estrecha del dolor tanto durante el embarazo como en el parto.
Dra. María Goya
Servicio de Obstetricia y Ginecología.
Hospital Universitario Vall d’Hebron. Barcelona.
2011-2015: Recopilación de información de blogs sobre FM y SFC. A partir de 2016: Opiniones y Experiencias con Sfc/Em Severo
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lunes, 29 de agosto de 2011
viernes, 30 de abril de 2010
Fibromialgia : Embarazo y lactancia
ORIGEN: http://tashano-amelia.blogspot.com/2010/04/fibromialgia-embarazo-y-lactancia.html
La mayor parte de las mujeres descubren que sus embarazos son una experiencia que pueden disfrutar plenamente; pero el embarazo también puede tener sus momentos difíciles. Ya sea por el hecho de padecer náuseas matinales, insomnio, o simplemente sentirse sumamente fatigada; el hecho de estar esperando un bebé puede llegar a agotarla o a sacarla de quicio. Cuando está embarazada y además debe luchar contra ciertas enfermedades, las cosas pueden llegar a complicarse aún más. Las mujeres que padecen fibromialgia - un trastorno caracterizado por dolor crónico- frecuentemente se preocupan al pensar si serán capaces de lidiar con las exigencias propias del embarazo.
El síndrome de fibromialgia parece atacar más a las mujeres que a los hombres; siendo las mismas las que representan el 80% de las personas que padecen esta enfermedad.
El inicio de este síndrome generalmente ocurre durante los primeros años de la adultez o durante la mediana edad, y el mismo está caraterizado por síntomas que aumentan o disminuyen en diferentes períodos de tiempo.
Síntomas
Los síntomas de la fibromialgia son dolorosos y debilitantes. La fibromialgia ataca los músculos de todo su cuerpo, causando dolor, quemazón y movimientos espasmódicos o involuntarios en los mismos. Si estuviera padeciendo este síndrome; probablemente se sentirá sumamente adolorida, especialmente en la zona de los brazos, la cintura, los hombros y el área del cuello. La fibromialgia provoca una sensación de hormigueo en los dedos de las manos y de los pies, fatiga severa, jaquecas y problemas para conciliar el sueño. Este síndrome también ha sido asociado con dolores abdominales y complicaciones gastrointestinales. Por otro lado, muchas personas que padecen esta dolencia deben lidiar con problemas de ansiedad y depresión; los cuales son desencadenados por la propia fibromialgia.
En la actualidad no existe ningún tipo de cura para esta enfermedad, y los tratamientos disponibles cuentan con una efectividad sumamente limitada. Generalmente, se utilizan antidepresivos y supresores del dolor para tratar los síntomas de la fibromialgia. La baja efectividad de los tratamientos utilizados para aliviar o curar la fibromialgia básicamente está dada por el escaso conocimiento científico que se tiene sobre este tipo de síndrome. Nadie ha podido descubrir ni asegurar completamente las causas que provocan esta enfermedad, y es por esta razón por la cual aún no se han desarrollado tratamientos apropiados para curar la misma.
¿Qué esperar durante el embarazo?
No se sabe demasiado acerca del curso que puede tomar la fibromialgia durante el embarazo. En realidad, parece haber evidencia contradictoria entre los investigadores y los doctores, referida a los efectos que puede llegar a causar el embarazo sobre este síndrome. Por lo general, se acepta que se deben llevar a cabo más investigaciones relacionadas con la fibromialgia para así poder tener una idea clara y precisa sobre cómo puede llegar a afectar el embarazo al síndrome de fibromialgia y viceversa.
En el año 1997, uno de los pocos estudios llevados a cabo sobre la fibromialgia y el embarazo fueron realizados en Noruega. Un reducido número de mujeres embarazadas fueron incluídas en este estudio, entre las cuales algunas padecían fibromialgia y otras no. El estudio demostró que una abrumadora cantidad de aquellas mujeres embarazadas que padecían fibromialgia reportaban un drástico incremento en la severidad de los síntomas propios de la enfermedad. El tercer trimestre era por lejos el más duro y complicado del embarazo, momento en el cual los síntomas recrudecían e incrementaban su frecuencia. La mayoría de las mujeres analizadas en dicho estudio reportaron que sus síntomas eran más intensos que lo normal hasta -por lo menos- tres meses después de haber dado a luz a sus bebés. También se reportó una gran incidencia de depresión postparto causada por esta enfermedad. Por otro lado, los bebés nacidos de madres que padecían fibromialgia eran sanos y saludables, nacían en la fecha estimada para el parto, y presentaban buen peso al nacer.
Muchos doctores no están de acuerdo con la idea de que el embarazo provoca un recrudecimiento de la fibromialgia. Los doctores acostumbrados a tratar pacientes que padecen fibromialgia argumentan que el embarazo contribuye a aliviar e incluso a eliminar los síntomas causados por la fibromialgia. Muchas mujeres embarazadas estuvieron de acuerdo con ello, afirmando que las náuseas matinales y los vómitos habían cesado y que se sentían mejor que antes de quedar embarazadas. Se teoriza que este mejoramiento de los síntomas puede estar causado por los efectos de la hormona ovárica conocida con el nombre de relaxina. Durante el embarazo, la cantidad de relaxina presente en el organismo de las mujeres aumenta hasta un 10 más. También se ha descubierto que los suplementos de relaxina contribuyen a aliviar los síntomas que sufren las mujeres que padecen fibromialgia.
¿Y durante la lactancia?
A pesar de que los efectos del embarazo sobre la fibromialgia son desconocidos, se ha investigado más exhaustivamente acerca de la lactancia y la fibromialgia. Se han llevado a cabo numerosos estudios científicos encargados de analizar este tema en particular, y las conclusiones arrojadas por los mismos parecen afirmar que la fibromialgia dificulta el proceso de lactancia. Ésto no quiere decir que las mujeres que padecen fibromialgia no podrán amamantar a sus bebés, sino que tendría que tener en cuenta algunas cosas realmente importantes si decidiera amamantar a su bebé.
La lactancia tiende a ser dificultosa debido al dolor muscular crónico provocado por la fibromialgia. La mayoría de las mujeres vuelven a experimentar los síntomas de esta enfermedad rápidamente luego de haber dado a luz a sus bebés, provocando que el amamantamiento sea más dificultoso y doloroso que lo normal. Es realmente importante lograr que el momento de la lactancia esté lo más libre de estrés que pueda; tanto desde el punto de vista físico como desde el punto de vista emocional.
Debería usar almohadas para apoyar su cabeza mientras estuviera amamantando a su bebé. Debería tratar de buscar un apoyo o un portabebé para aliviar el peso del mismo/a, así no tendrá que soportar todo el peso de su bebé sobre su cuerpo. También podría descubrir que el hecho de recostarse sobre la cama con su bebé colocado enfrente suyo podría llegar a facilitar el momento del amamantamiento; y a la vez podría aportarle mayor tiempo para descansar. Asegúrese de alimentar a su bebé en un lugar tranquilo y alejado del ajetreo y del bullicio de la vida diaria – ésto ayudará a reducir sus propios niveles de estrés y le aportará tiempo extra para vincularse más estrechamente con su bebé recién nacido.
¿Qué debo tener en cuenta si pienso en quedar embarazada?
Si padece fibromialgia debería preocuparse sobre si debería quedar embarazada o no. Puede estar segura de que la fibromialgia no tendrá ninguna clase de efecto negativo sobre su bebé. Es por ello que el principal tema a tener en cuenta será si usted considera que su organismo puede afrontar las demandas que conlleva un embarazo. A menos que experimente complicaciones sumamente severas; la mayor parte de las mujeres descubren que el embarazo es uno de los sueños que desean cumplir en su vida, incluso si padecen fibromialgia. Si decidiera quedar embarazada, aquí encontrará algunas cosas que debería tener en mente:
Trate de planificar su embarazo al menos con un año de antelación, y de esta manera podrá comenzar a fortalecerse e irse preparando para cuando llegue el momento de quedar embarazada.
Reduzca los niveles de estrés en su vida lo más que pueda.
Trate de concebir a su bebé cuando los síntomas de la fibromialgia sean menos intensos. Evite concebir a su bebé cuando los síntomas de esta enfermedad hayan recrudecido.
Hable con su doctor de cabecera acerca de los medicamentos que está consumiendo para tratar esta enfermedad. No todos los medicamentos son seguros e inocuos, ni pueden continuar consumiéndose durante el embarazo.
Mantenga una dieta sana y saludable y ejercítese moderadamente (pero no se sobreexija).
Fuente: Pregnancy-Info.
La mayor parte de las mujeres descubren que sus embarazos son una experiencia que pueden disfrutar plenamente; pero el embarazo también puede tener sus momentos difíciles. Ya sea por el hecho de padecer náuseas matinales, insomnio, o simplemente sentirse sumamente fatigada; el hecho de estar esperando un bebé puede llegar a agotarla o a sacarla de quicio. Cuando está embarazada y además debe luchar contra ciertas enfermedades, las cosas pueden llegar a complicarse aún más. Las mujeres que padecen fibromialgia - un trastorno caracterizado por dolor crónico- frecuentemente se preocupan al pensar si serán capaces de lidiar con las exigencias propias del embarazo.
El síndrome de fibromialgia parece atacar más a las mujeres que a los hombres; siendo las mismas las que representan el 80% de las personas que padecen esta enfermedad.
El inicio de este síndrome generalmente ocurre durante los primeros años de la adultez o durante la mediana edad, y el mismo está caraterizado por síntomas que aumentan o disminuyen en diferentes períodos de tiempo.
Síntomas
Los síntomas de la fibromialgia son dolorosos y debilitantes. La fibromialgia ataca los músculos de todo su cuerpo, causando dolor, quemazón y movimientos espasmódicos o involuntarios en los mismos. Si estuviera padeciendo este síndrome; probablemente se sentirá sumamente adolorida, especialmente en la zona de los brazos, la cintura, los hombros y el área del cuello. La fibromialgia provoca una sensación de hormigueo en los dedos de las manos y de los pies, fatiga severa, jaquecas y problemas para conciliar el sueño. Este síndrome también ha sido asociado con dolores abdominales y complicaciones gastrointestinales. Por otro lado, muchas personas que padecen esta dolencia deben lidiar con problemas de ansiedad y depresión; los cuales son desencadenados por la propia fibromialgia.
En la actualidad no existe ningún tipo de cura para esta enfermedad, y los tratamientos disponibles cuentan con una efectividad sumamente limitada. Generalmente, se utilizan antidepresivos y supresores del dolor para tratar los síntomas de la fibromialgia. La baja efectividad de los tratamientos utilizados para aliviar o curar la fibromialgia básicamente está dada por el escaso conocimiento científico que se tiene sobre este tipo de síndrome. Nadie ha podido descubrir ni asegurar completamente las causas que provocan esta enfermedad, y es por esta razón por la cual aún no se han desarrollado tratamientos apropiados para curar la misma.
¿Qué esperar durante el embarazo?
No se sabe demasiado acerca del curso que puede tomar la fibromialgia durante el embarazo. En realidad, parece haber evidencia contradictoria entre los investigadores y los doctores, referida a los efectos que puede llegar a causar el embarazo sobre este síndrome. Por lo general, se acepta que se deben llevar a cabo más investigaciones relacionadas con la fibromialgia para así poder tener una idea clara y precisa sobre cómo puede llegar a afectar el embarazo al síndrome de fibromialgia y viceversa.
En el año 1997, uno de los pocos estudios llevados a cabo sobre la fibromialgia y el embarazo fueron realizados en Noruega. Un reducido número de mujeres embarazadas fueron incluídas en este estudio, entre las cuales algunas padecían fibromialgia y otras no. El estudio demostró que una abrumadora cantidad de aquellas mujeres embarazadas que padecían fibromialgia reportaban un drástico incremento en la severidad de los síntomas propios de la enfermedad. El tercer trimestre era por lejos el más duro y complicado del embarazo, momento en el cual los síntomas recrudecían e incrementaban su frecuencia. La mayoría de las mujeres analizadas en dicho estudio reportaron que sus síntomas eran más intensos que lo normal hasta -por lo menos- tres meses después de haber dado a luz a sus bebés. También se reportó una gran incidencia de depresión postparto causada por esta enfermedad. Por otro lado, los bebés nacidos de madres que padecían fibromialgia eran sanos y saludables, nacían en la fecha estimada para el parto, y presentaban buen peso al nacer.
Muchos doctores no están de acuerdo con la idea de que el embarazo provoca un recrudecimiento de la fibromialgia. Los doctores acostumbrados a tratar pacientes que padecen fibromialgia argumentan que el embarazo contribuye a aliviar e incluso a eliminar los síntomas causados por la fibromialgia. Muchas mujeres embarazadas estuvieron de acuerdo con ello, afirmando que las náuseas matinales y los vómitos habían cesado y que se sentían mejor que antes de quedar embarazadas. Se teoriza que este mejoramiento de los síntomas puede estar causado por los efectos de la hormona ovárica conocida con el nombre de relaxina. Durante el embarazo, la cantidad de relaxina presente en el organismo de las mujeres aumenta hasta un 10 más. También se ha descubierto que los suplementos de relaxina contribuyen a aliviar los síntomas que sufren las mujeres que padecen fibromialgia.
¿Y durante la lactancia?
A pesar de que los efectos del embarazo sobre la fibromialgia son desconocidos, se ha investigado más exhaustivamente acerca de la lactancia y la fibromialgia. Se han llevado a cabo numerosos estudios científicos encargados de analizar este tema en particular, y las conclusiones arrojadas por los mismos parecen afirmar que la fibromialgia dificulta el proceso de lactancia. Ésto no quiere decir que las mujeres que padecen fibromialgia no podrán amamantar a sus bebés, sino que tendría que tener en cuenta algunas cosas realmente importantes si decidiera amamantar a su bebé.
La lactancia tiende a ser dificultosa debido al dolor muscular crónico provocado por la fibromialgia. La mayoría de las mujeres vuelven a experimentar los síntomas de esta enfermedad rápidamente luego de haber dado a luz a sus bebés, provocando que el amamantamiento sea más dificultoso y doloroso que lo normal. Es realmente importante lograr que el momento de la lactancia esté lo más libre de estrés que pueda; tanto desde el punto de vista físico como desde el punto de vista emocional.
Debería usar almohadas para apoyar su cabeza mientras estuviera amamantando a su bebé. Debería tratar de buscar un apoyo o un portabebé para aliviar el peso del mismo/a, así no tendrá que soportar todo el peso de su bebé sobre su cuerpo. También podría descubrir que el hecho de recostarse sobre la cama con su bebé colocado enfrente suyo podría llegar a facilitar el momento del amamantamiento; y a la vez podría aportarle mayor tiempo para descansar. Asegúrese de alimentar a su bebé en un lugar tranquilo y alejado del ajetreo y del bullicio de la vida diaria – ésto ayudará a reducir sus propios niveles de estrés y le aportará tiempo extra para vincularse más estrechamente con su bebé recién nacido.
¿Qué debo tener en cuenta si pienso en quedar embarazada?
Si padece fibromialgia debería preocuparse sobre si debería quedar embarazada o no. Puede estar segura de que la fibromialgia no tendrá ninguna clase de efecto negativo sobre su bebé. Es por ello que el principal tema a tener en cuenta será si usted considera que su organismo puede afrontar las demandas que conlleva un embarazo. A menos que experimente complicaciones sumamente severas; la mayor parte de las mujeres descubren que el embarazo es uno de los sueños que desean cumplir en su vida, incluso si padecen fibromialgia. Si decidiera quedar embarazada, aquí encontrará algunas cosas que debería tener en mente:
Trate de planificar su embarazo al menos con un año de antelación, y de esta manera podrá comenzar a fortalecerse e irse preparando para cuando llegue el momento de quedar embarazada.
Reduzca los niveles de estrés en su vida lo más que pueda.
Trate de concebir a su bebé cuando los síntomas de la fibromialgia sean menos intensos. Evite concebir a su bebé cuando los síntomas de esta enfermedad hayan recrudecido.
Hable con su doctor de cabecera acerca de los medicamentos que está consumiendo para tratar esta enfermedad. No todos los medicamentos son seguros e inocuos, ni pueden continuar consumiéndose durante el embarazo.
Mantenga una dieta sana y saludable y ejercítese moderadamente (pero no se sobreexija).
Fuente: Pregnancy-Info.
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